Amenazas a punta de pistola, enfrentamientos y hasta disparos fue el saldo que dejó un nuevo capítulo de la feroz interna de la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en La Plata y la región.
La violencia en la interna de la UOCRA no deja de crecer y en las últimas horas sumó un nuevo capítulo, esta vez en las puertas de la petroquímica de YPF.
Amenazas a punta de pistola, enfrentamientos y hasta disparos fue el saldo que dejó un nuevo capítulo de la feroz interna de la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en La Plata y la región.
Un nuevo enfrentamiento entre las facciones que se disputan el gremio y son lideradas por Iván "El General" Tobar, vinculado a la barrabrava de Estudiantes; y Juan Pablo "Pata" Medina, excacique del sindicato y líder del clan familiar que condujo la seccional platense durante años y busca volver a hacerlo ahora; puso en vilo a todos durante el mediodía y las primeras horas de la tarde del último viernes.
Según revelaron los propios testigos de lo sucedido, todo comenzó en las inmediaciones de la Puerta 4 de la petroquímica de YPF, donde trabajadores de la construcción se habían agolpado para denunciar el despido de varios de sus compañeros contratados por la firma Lubritech, una empresa tercerizada por la constructora Astra Evangelista S.A. (AESA) que realiza desde hace tiempo una variedad de trabajos para la petrolera nacional.
En medio de la protesta, sin embargo, ambas facciones volvieron a protagonizar un feroz enfrentamiento. Según indicó todo habría comenzado cuando un delegado que responde a los Medina encañonó a un trabajador identificado con Tobar y le espetó: "Me apoyó un arma en el abdomen y me dijo que acá manda el Puly Medina", según contó el denunciante ante la Policía.
Con el hecho todavía en investigación, los seguidores de Cristian "Puly" Medina, hijo del exlíder sindical, redoblaron la apuesta y acusaron a los seguidores de Tobar de haber apuñalado a uno de sus compañeros.
En medio de la lluvia y la tensión en aumento, sin embargo, la intervención del jefe del Gabinete Antibloqueo del Ministerio de Seguridad de la Nación, Juan Beluardo, permitió destrabar el conflicto. "Todo comenzó cuando nos avisaron que iban a tomar YPF, alrededor de las 13.30", contó el funcionario en diálogo con 0221.com.ar, tras lo que rápidamente informó a la ministra Patricia Bullrich y se dirigió a la ciudad.
Beluardo explicó a este medio que en la Puerta 4 se encontró con Tobar y unas 600 personas protestando, pero intervino ante las autoridades de la petrolera para lograr la reincorporación de los dos trabajadores despedidos y la extensión de sus contratos en una nueva área de la firma, lejos de aquellos que fueron denunciados penalmente por las presuntas amenazas recibidas. "Evitamos lo que podría haber sido un conflicto muy grave, porque mientras se hacía la protesta adentro de YPF había otras 600 personas identificadas con los Medina que tenían que salir cuando terminara su turno de trabajo", cerró al respecto.
No obstante ello, la violencia volvió a ganar terreno en medio de la disputa y es que horas después de lo sucedido desconocidos balearon el frente de la casa de Brian Medina, nieto del Pata.
Según se supo, todo sucedió en 27 entre 167 y 168 de Berisso, donde la Policía Científica debió trabajar para realizar las pericias de rigor y levantar rastros que les permitan llegar hasta los agresores. Los Medina, por su parte, apuntaron contra la facción que conduce Tobar y exigieron que el hecho sea investigado rápidamente.
La feroz interna de la UOCRA ya había sumado en los últimos días otro lamentable capítulo, cuando miembros de la barrabrava de Estudiantes ligados a Tobar se enfrentaron a golpes a plena luz del día y en medio de una transitada avenida contra Cristian "El Volador" Camillieri, líder de la barrabrava de Gimnasia.
La brutal pelea quedó filmada, pero lo cierto es que poco tiene que ver con un enfrentamiento causado por su fanatismo deportivo. Detrás de ese enfrentamiento se encuentra la disputa por el gremio.
La feroz pelea que tuvo lugar en el céntrico cruce de diagonal 74 y 45 el pasado jueves, tiene motivaciones que exceden al fanatismo por el Lobo y el Pincha y están entrecruzados con la connivencia policial y política. Camillieri se alió con Puly y Brian, nieto e hijo del Pata respectivamente; quienes armaron una lista propia, la Celeste y Blanca; y para conseguir fuerza de choque lo tentaron prometiéndole un lugar en el gremio y parte de los beneficios de los negocios de la construcción.
La violencia al gremio no deja de aumentar y no parece tener fin, mientras los cruces se vuelven cada vez más comunes y parte del día a día en toda la región.
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