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Alejandro Dolina vuelve a La Plata: "La felicidad, en general, es algo a discutir si en realidad existe"

Este viernes, a las 21, "La Venganza Será Terrible", el espectáculo radial conducido por Alejandro Dolina, llega al Teatro Coliseo Podestá.

Alejandro Dolina llega La Plata para presentar su programa radial "La Venganza Será Terrible" este viernes a las 21 en el Teatro Coliseo Podestá (10 entre 46 y 47). Lo acompañarán en el espectáculo Patricio Barton, Gillespi y el Trío sin nombre.

El programa se transmite de lunes a viernes por Radio AM 750 desde las 23.59. El mismo empezó en 1985, bajo el nombre de "Demasiado tarde para lagrimas" en Radio El Mundo en el horario del mediodía. Recién en mayo de ese año se trasladó a la madrugada. En 1989, pasó a Radio Rivadavia y se emitió hasta 1991. En 1992 pasó a Viva FM con el nombre de "El ombligo del mundo" y al año siguiente el programa pasó a llamarse "La Venganza Será Terrible", emitiendose por FM Tango.

En diálogo con 0221.com.ar, Dolina, contó cómo es su presente con el programa y habló sobre la situación social actual.

Alejandro Dolina

Alejandro Dolina se presentará con su programa radial "La Venganza Será Terrible" en el Teatro Coliseo Podestá

Alejandro Dolina sobre "La Venganza Será Terrible"

— ¿Qué le falta y qué tiene "La Venganza Será Terrible"?

— Siempre falta más, le falta excelencia, le falta calidad. Es un programa bastante sencillo, sería mas fácil pensar en lo que tiene -que es poco- y no en lo que le falta -que es mucho-. Parece un poco presumido hablar de lo que le falta, como si tuviera mucho. Le faltan un montón de cosas, como a los que estamos haciendo el programa. Podríamos ser más talentosos, más cultos, podríamos tener mejores voces, pero a mí me gusta creer que uno va progresando de algún modo.

Lo que sí tiene es ambición, ambición de excelencia, tiene deseo de ser mejor, deseo de inteligencia, pero es un camino. Vamos despacito, porque a veces no solo que vamos lentamente sino que vamos por el camino equivocado, vamos en dirección opuesta. Yo creo que tiene eso, que es un programa que se propone ser más inteligente. Esto no es tan frecuente como parece. Yo creo que hay gente que se propone cerca de la vida más estúpida y muchas veces lo consigue.

— Dado que hace poco se ganó la Copa América y a Lionel Messi se lo ve como un líder, ¿sentís que en la política hay buenos referentes?

— Yo creo que el sector nacional y popular de la política no tiene buenos referentes. En la política no se dan liderazgos ni por vocación de conducción ni por mero influencia del conocimiento, de la inteligencia. Hay líderes que no se proponen serlo, como Messi, y lo son, por sus virtudes. Con su virtuosismo, su palabra cobra valor. En la política tampoco hay eso.

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— Con esta alegría colectiva, ¿no percibís que quizás funcione como un efecto placebo a cuestiones sociales que se dejan un poco relegadas?

— Siempre es así, yo no sé si aceptar que es así porque finalmente hay tantas personas que tienen pocas alegrías en la vida y son tan pequeñas estas alegrías, que cuando viene un suceso como este, esta bién, es lo poco que se tiene. Lo otro sería pensar 'sería preferible perder' y el fastidio de la derrota viene a incrementar el fastidio en general. Y esto sería, cuanto peor, mejor. Cuanto más evidente sea que estamos mal, más fácil será emprender acciones para que esta clase de tipos no lleguen más al gobierno y se ponga en evidencia lo mal que estamos. Yo no soy mucho de esa opinión pero sí que es preferible ser consciente de la situación en la que estamos que no serlo. Lo ideal sería ser consciente de nuestro pares políticos, aún cuando ganáramos.

— ¿Dónde pensás que se encuentra la felicidad hoy en día, dado que hay gente con pocas alegrías?

— Yo creo que la felicidad, en general, es algo a discutir si en realidad existe. Yo creo que las obligaciones de los gobiernos, de los estados nacionales, es trabajar para que la gente esté mejor. Trabajar para poner en condiciones y que puedan disfrutar de alguna alegría, que los disfrutes de la cultura sean una alegría. Pero hay que poner a la gente en condiciones de poder disfrutarlas. Hay que educarlas, darle buena salud para que puedan disfrutar de esas cosas buenas de la vida y esa es la función del Estado nacional, tratar de que todos estén mejor. Y si se trata de renunciar para dejar que la gente busque su felicidad de manera individual, yo paso a decir que eso es lo que pasa en la selva únicamente. La vida de la selva no es muy alegre, la ley de la selva no consiste que uno esté lo mejor que pueda, sino que cada uno se salve del modo que pueda. Este modo consiste en comerse al otro, no a veces, siempre.

— Uno busca la realización, sentirse "hecho" con el pasar del tiempo. Desde tu experiencia, ¿qué le podes recomendar a las generaciones venideras?

— Lo único que se puede recomendar, pero no hay que hacer caso de mi recomendación desde luego, es pensar. Pensar si realmente lo que se nos aconseja para que seamos felices no resulta funcional a la felicidad de otros sino a la nuestra y poner en tela de juicio todo lo que se nos aconseja y pensar las cosas profundamente es lo mejor. En todo caso, es señalar las buenas noticias del universo, yo suelo decir que son pocas. Una evidentemente es el amor, otra es la inteligencia y el pensamiento, la felicidad de conocer. No hay tantas cosas más.

Sobre Alejandro Dolina

Alejandro Ricardo Dolina nació en Morse, provincia de Buenos Aires, el 20 de mayo de 1944. Es un escritor, músico, conductor de radio y de televisión y actor argentino. Realizó estudios de derecho, música, letras e historia. Es principalmente conocido dentro y fuera de su país por sus obras literarias y su clásico programa radial "La venganza Será Terrible".

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Desde su juventud fue aficionado al tango, a la filosofía y la literatura. La mujer tiene un rol fundamental en su discurso y se le atribuye la frase "todo lo que hago lo hago para levantar minas". La frase en verdad pertenece al humorista Caloi, que lo puso en boca del personaje Alexis Dolinades, inspirado en él. Dolina retoma esta afirmación en su obra Lo que me costó el amor de Laura (1998): "Se ha dicho que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres."

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