Los gremios bonaerenses ratificaron el paro docente del próximo lunes 3 de agosto, por lo que el regreso a clases tras las vacaciones de invierno se verá afectado en La Plata y en el resto de la provincia de Buenos Aires.
La medida de fuerza es convocada por CTERA a nivel nacional y por Suteba, FEB, AMET y Udocba a nivel provincial. El gremio SADOP no adherirá.
Los gremios bonaerenses ratificaron el paro docente del próximo lunes 3 de agosto, por lo que el regreso a clases tras las vacaciones de invierno se verá afectado en La Plata y en el resto de la provincia de Buenos Aires.
La medida de fuerza había sido anunciada en un primer momento por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba). Sin embargo, en las últimas horas, fue confirmada también por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), la Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (Udocba) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica de Buenos Aires (AMET), sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
La única excepción es el Sindicato de Docentes Privados (SADOP), el gremio que nuclea a los docentes de escuelas privadas, que esta vez no se sumará a la protesta.
Al anunciar la medida de fuerza, los gremios bonaerenses coincidieron en que la huelga responde al rechazo de distintas políticas impulsadas por el gobierno nacional y a una serie de reclamos vinculados con el sistema educativo.
Entre los principales planteos figura el rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa, el pedido de restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de los demás fondos educativos eliminados por la Nación, además del reclamo por el financiamiento para salarios y condiciones de trabajo.
Los sindicatos también exigen al gobierno bonaerense una serie de medidas como el normal funcionamiento de las prestaciones de IOMA, la defensa del Instituto de Previsión Social (IPS) y de su financiamiento previsional, el tratamiento del nuevo régimen académico, el cese de la violencia en las escuelas y medidas contra la sobrecarga laboral docente, incluyendo el reclamo por la "desconexión laboral total", para evitar tareas fuera del horario de trabajo.
El paro fue dispuesto a comienzos de julio por la CTERA como parte de un plan de lucha que incluye además una jornada nacional de protesta de 48 horas, la realización de una Marcha Federal Educativa y otras acciones en todo el país.
El principal reclamo al gobierno de Javier Milei es la "permanente negativa" a convocar a la Paritaria Nacional Docente, un ámbito que consideran clave para discutir salarios, condiciones laborales, formación e inversión educativa.
La entidad sostuvo además que el conflicto se da en un contexto de "desfinanciamiento del sistema educativo", en el que los salarios docentes continúan perdiendo poder adquisitivo.
El pliego de reclamos también incluye el rechazo a cualquier reforma jubilatoria, la defensa del sistema previsional público y de las cajas previsionales provinciales, el rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa y un aumento de la inversión en infraestructura escolar, comedores, becas, conectividad y programas socioeducativos.
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