La FEB, en el centro de las críticas por un paro contra la Provincia pese al acuerdo salarial

La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) fue el único sindicato que rechazó la oferta salarial del gobierno de Axel Kicillof.

La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) quedó en el centro de las críticas tras rechazar la última oferta salarial del gobierno de Axel Kicillof y convocar a un paro docente de 48 horas, pese a que el resto de los sindicatos aceptó la propuesta y garantizó la aplicación del aumento para los trabajadores de la educación.

La decisión de la organización que conduce Liliana Olivera abrió interrogantes sobre la oportunidad de la medida de fuerza, ya que se produjo después de que AMET, SADOP, Suteba y Udocba aprobaran el incremento del 6% ofrecido por la Provincia, dividido en dos tramos del 3% para octubre y noviembre.

En los hechos, la aceptación de los otros cuatro gremios permitió cerrar el acuerdo paritario y garantizar que los docentes bonaerenses accedan a la mejora salarial. En ese escenario, la FEB quedó como la única organización que rechazó la propuesta y decidió avanzar con un paro, una postura que alimenta las críticas sobre el carácter oportunista de la protesta y la disputa por su representatividad sindical.

La medida fue resuelta por amplia mayoría durante el Congreso Extraordinario de la federación, luego de que sus representantes analizaran los mandatos de las bases. Según argumentaron desde el sindicato, el incremento resulta insuficiente para compensar la pérdida del poder adquisitivo de los docentes.

La FEB convocó a un paro de 48 horas tras rechazar la oferta salarial de la Provincia, pese al acuerdo de los otros gremios docentes

El paro comenzará este jueves y tendrá una duración total de 48 horas, aunque la segunda jornada todavía no tiene fecha definida. La resolución suma tensión al escenario educativo bonaerense, aun cuando la negociación salarial ya cuenta con el respaldo mayoritario de las organizaciones sindicales.

El esfuerzo salarial de la Provincia frente al rechazo de la FEB

La controversia se produce en un contexto económico y financiero especialmente complejo para la provincia de Buenos Aires. Pese a las restricciones presupuestarias, la administración de Kicillof sostuvo negociaciones paritarias durante prácticamente todos los meses del año y alcanzó un incremento salarial acumulado del 26% para los trabajadores docentes.

A esa mejora se suma la restitución de un componente salarial destinado a compensar parcialmente la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), dispuesta por el gobierno nacional. Según los argumentos de la Provincia, la combinación de ambas medidas permite que la recomposición salarial se ubique por encima de la inflación acumulada.

El acuerdo también contempla la reapertura de las negociaciones en diciembre, por lo que el incremento aprobado no representa el cierre definitivo de la discusión salarial. Por el contrario, establece una nueva instancia de diálogo para revisar la evolución de los ingresos docentes antes de fin de año.

AMET, SADOP, Suteba y Udocba aprobaron el incremento del 6% ofrecido por la Provincia

Desde el gobierno bonaerense destacan además el esfuerzo realizado para preservar la totalidad de los puestos de trabajo y cargos docentes, en un escenario nacional atravesado por la caída del empleo, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades de numerosos sectores para sostener sus negociaciones salariales.

La administración provincial también enfrenta una reducción de los recursos disponibles, producto de la menor actividad económica y de la caída de las transferencias no automáticas de la Nación. Esas condiciones, según explicaron fuentes oficiales, limitan el margen presupuestario para ofrecer incrementos superiores sin comprometer el funcionamiento de los servicios públicos.

En ese contexto, el rechazo de la FEB contrasta con la decisión del resto de los gremios docentes, que optaron por aceptar la mejora salarial y mantener abierta la negociación para diciembre. La federación, en cambio, decidió profundizar el conflicto mediante una medida de fuerza que vuelve a poner en discusión su estrategia sindical.

La particularidad del conflicto es que el aumento salarial quedó garantizado por la aceptación de las otras organizaciones, mientras la FEB busca sostener su posición de rechazo a través de una protesta que tendrá impacto en las escuelas bonaerenses. Esa contradicción alimenta los cuestionamientos sobre si el paro responde exclusivamente a una demanda salarial o también a la necesidad de la conducción gremial de reafirmar su representatividad frente a los demás sindicatos docentes.

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