El gobernador Axel Kicillof participó este viernes de la tradicional peregrinación por el Día de San Cayetano, que se realizó desde el santuario ubicado en el barrio porteño de Liniers hasta Plaza de Mayo.
El gobernador bonaerense acompañó la peregrinación por San Cayetano y cuestionó a Javier Milei por la caída de los salarios y la situación económica.
El gobernador Axel Kicillof participó este viernes de la tradicional peregrinación por el Día de San Cayetano, que se realizó desde el santuario ubicado en el barrio porteño de Liniers hasta Plaza de Mayo.
En medio de los reclamos por "Pan, paz y trabajo", el mandatario bonaerense aprovechó la jornada para cuestionar la política económica del Gobierno nacional y apuntó especialmente contra el deterioro de los ingresos de las familias. "En una jornada tan importante, vinimos esta mañana a acompañar a un pueblo que está sufriendo y que tiene muchas dificultades para afrontar su día a día", afirmó.
También sostuvo que "son millones las familias que han tenido que endeudarse para pagar cuestiones básicas como los alimentos o el alquiler" y rechazó las críticas realizadas desde el Ejecutivo nacional a quienes tomaron un préstamo. "Está claro que no lo hicieron porque sean irresponsables, como dicen los funcionarios del Gobierno nacional, sino porque los salarios no alcanzan", afirmó.
El mandatario provincial también vinculó la situación económica con el escenario político y cuestionó la respuesta del Gobierno nacional frente a las protestas. "Estamos frente a un Gobierno que no sólo no escucha, sino que, como se vio ayer en el Congreso, además reprime a quienes se expresan pacíficamente", sostuvo.
Ya en el final, Kicillof aseguró que el rumbo adoptado por la administración de Milei no es el que necesita el país. "Queda claro que este no es el camino que necesita la Argentina: no van a poder rematar nuestro país porque hay un pueblo que está dispuesto a defender nuestra soberanía", concluyó.
La jornada estuvo marcada por la homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, quien encabezó la misa en la iglesia de San Cayetano y lanzó fuertes definiciones sobre la situación social y el comportamiento de la dirigencia política.
Ante los fieles reunidos en Liniers, García Cuerva sostuvo que el pueblo argentino "sigue creyendo que el trabajo es dignidad" y remarcó su importancia como herramienta para el desarrollo personal. "El trabajo nos reconstruye como personas, el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida. Le pedimos a San Cayetano hoy como pueblo que nos dé más y mejor trabajo y le pedimos que nos ayude a seguir adelante y a no bajar los brazos", señaló.
En otro tramo de su homilía, el arzobispo cuestionó a sectores de la dirigencia por concentrarse en disputas políticas mientras persisten los problemas económicos y sociales. Dijo que la clase dirigente "a veces parece mirar para otro lado" y que pone "toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie".
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