Vecinos de Tolosa denunciaron haber vivido una madrugada marcada por la violencia, la inseguridad y un incendio que alteró por completo la calma del barrio. Los hechos ocurrieron en un amplio sector de la localidad y, según relataron, se repiten desde hace meses sin respuestas efectivas.
Según indicaron los frentistas, los primeros episodios se registraron alrededor de la 1.05, cuando comenzaron corridas, gritos y piedrazos contra viviendas particulares en la zona comprendida entre las calles 120 y 122, desde 531 hasta 520. La secuencia generó temor y mantuvo en alerta a los residentes durante varias horas.
Los ataques, de acuerdo al testimonio vecinal, se iniciaron en un taller ubicado en 121 y 527, que ya habría sido víctima de varios robos, y luego se trasladaron a casas de la cuadra de 121 entre 526 y 527. En esos puntos, los agresores arrojaron piedras contra las fachadas y ventanas.
Los vecinos explicaron que esta modalidad se repite con un objetivo claro: "probar" si hay personas dentro de las viviendas. Según relataron, los atacantes observan si se encienden luces o si alguien sale a la calle y, en caso de no obtener respuesta, suponen que la casa está vacía o que sus dueños se encuentran de vacaciones, para luego cometer robos bajo la modalidad de escruche.
Pibes tiran piedras en Tolosa
“Así no se puede vivir, estamos en un estado permanente de indefensión, sobresaltados toda la noche y sin poder descansar", expresaron los frentistas, quienes remarcaron además que los hechos ocurrieron a apenas 20 metros de la garita de seguridad ubicada en 527 y 121.
Incendio en Tolosa en plena madrugada
Como si la situación no fuera suficiente, cerca de las 2.40 se desató un incendio de importantes proporciones que terminó de quebrar la tranquilidad del barrio. Las sirenas de bomberos, patrulleros y ambulancias, sumadas a los gritos y el nerviosismo ante el temor de que el fuego se propagara, mantuvieron en vilo a toda la zona.
Desde la Asamblea Vecinal de Tolosa advirtieron que los episodios de inseguridad se repiten desde hace varios meses y sostuvieron que el barrio se encuentra en una situación de "zona liberada". "Nadie pudo dormir como corresponde. Vivimos con miedo constante", afirmaron.