Un hombre de 45 años murió tras recibir disparos en 12 entre 526 y 527, de Tolosa. Horas después, un policía de 28 años se presentó ante las autoridades y aseguró que abrió fuego al advertir que estaba por ser víctima de un robo y quedó demorado.
En un confuso episodio ocurrido este sábado en Tolosa, un policía mató a un supuesto motochorro. Quedó aprendido e investigan las circunstancias.
Un hombre de 45 años murió tras recibir disparos en 12 entre 526 y 527, de Tolosa. Horas después, un policía de 28 años se presentó ante las autoridades y aseguró que abrió fuego al advertir que estaba por ser víctima de un robo y quedó demorado.
La investigación se inició luego de que vecinos de la zona alertaran a la Policía por detonaciones escuchadas en esa zona de La Plata. Al arribar al lugar, los efectivos encontraron el cuerpo sin vida de un hombre. A pocos metros hallaron una moto Honda XR roja y negra con el motor encendido y una vaina servida calibre 9 milímetros sobre el pavimento.
La víctima fue identificada como Heber Roberto Villarroel, de 45 años, domiciliado en la zona de 525 bis entre 19 y 20, a pocas cuadras del lugar donde murió.
Horas después del hecho se presentó de manera espontánea en la comisaría de la jurisdicción el oficial F.M., de 28 años, quien se encontraba franco de servicio al momento del episodio.
Según declaró, había concurrido junto a un amigo a realizar una compra en un kiosco ubicado en 11 y 526 y se movilizaban en un Chevrolet Corsa blanco. De acuerdo con su versión, mientras aguardaba dentro del vehículo estacionado sobre calle 12, una moto se detuvo junto al auto y uno de sus ocupantes descendió para acercarse hacia él.
El efectivo sostuvo que advirtió que iba a ser víctima de un robo, por lo que extrajo su arma y efectuó dos disparos. Siempre según su relato, tras los tiros la moto se retiró del lugar y luego él abandonó la escena junto a su acompañante.
Por disposición de la UFI N°11 de La Plata, a cargo de la investigación, el oficial fue arrestado. Además, se secuestró su arma reglamentaria, una Bersa Thunder TPR calibre 9 milímetros con 15 proyectiles, y se ordenaron pericias de dermotest y el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona.
Desde Asuntos Internos también se dispuso la desafectación del servicio del policía involucrado mientras avanza la causa judicial. En el lugar trabajaron peritos y personal judicial para determinar la mecánica del hecho y establecer con precisión las circunstancias en las que ocurrió el homicidio.
Fuentes policiales indicaron además que Villarroel registraba antecedentes penales por causas de abuso de armas, amenazas, lesiones y robo calificado. La causa fue caratulada como “Homicidio – Averiguación de ilícito” y continúa bajo investigación.
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