Una investigación policial reveló cómo operaba la organización dedicada a falsificar y comercializar obleas de Verificación Técnica Vehicular (VTV) en La Plata. Los audios obtenidos en el marco de la causa exponen las maniobras de sus integrantes, quienes coordinaban la entrega y producción de los documentos ilegales.
"Hola, te habla el Perro, soy uno de los vendedores que trabaja para el Bebote. Tengo una clienta que está esperando tu trámite, me pregunta si está llegando, si va a salir o no va a salir", dice uno de los implicados en uno de los audios a los que accedió 0221.com.ar.
El mensaje detalla el nivel de organización de la banda, que contaba con roles claramente definidos, desde la fabricación de las obleas hasta su distribución a los clientes finales. La destinataria del audio respondió: "Bueno, ahora yo te paso una dirección para que lleves la impresora, la compu y las obleas. Ahí el chico quizás te imprime uno y te da otros".
Las maniobras de la banda que vendía obleas de VTV truchas
La banda, desarticulada tras cinco allanamientos simultáneos en La Plata, General Pacheco y Pablo Nogués, operaba desde varias localidades y usaba las redes sociales para captar clientes interesados en adquirir los documentos apócrifos.
Entre los elementos secuestrados durante los procedimientos se encontraron computadoras, impresoras, 52 obleas falsas, cuadernos con registros de clientes y pagos, y recibos que evidencian la distribución de las obleas. Dos de las computadoras incautadas estaban encendidas y mostraban formularios de certificados de VTV abiertos en pantalla.
Las autoridades confirmaron que dos de los detenidos, de 18 y 19 años, residen en La Plata, mientras que el tercero, de 20 años, vive en General Pacheco. Todos quedaron a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 15, que interviene en la causa caratulada como "averiguación de ilícito".
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Desbararon en La Plata a una organización dedicada a la falsificación de obleas y certificados de VTV.
Los audios aportados al expediente reflejan cómo los integrantes mantenían una comunicación constante para coordinar la logística de la producción y entrega de las obleas. En algunos casos, incluso se verificó el uso de equipos en tiempo real para completar los pedidos.
El caso sigue abierto, y el fiscal a cargo ya ordenó nuevas medidas para profundizar en la investigación, con el objetivo de identificar a otros involucrados y determinar el alcance de la red.