Continúa el estupor por el doble homicidio ocurrido el miércoles por la mañana en La Plata, cuando un hombre entró en la casa de su expareja y mató a la hija de la mujer, quien le quitó el arma y lo asesinó tras un forcejeo en el que ella también recibió un disparo en una pierna.
En las últimas horas, los vecinos cercanos a la vivienda de donde ocurrieron los hechos, en 120 entre 602 y 603 de Villa Ponsati, y la tía de la nena dialogaron con la prensa y dieron sus impresiones sobre el terrible suceso. "Escuchamos tiros, salí a la calle y vi por la ventana a la señora tirada pidiendo auxilio. Ahí fue que llamé a la policía", contó una de las vecinas a El Editor Platense. Tras informar que al escuchar los gritos de la mujer pidiendo auxilio salieron de inmediato, la mujer lamentó que ya no hubiera nada por hacer y agregó: "Era una nena hermosa, amorosa. Estamos conmovidos, nunca pasó algo así en este barrio", agregó.
Alma Aceval tenía 11 años y quedó atrapada en la discusión que comenzó el asesino tras irrumpir en su casa en plena madrugada, tras llegar desde Lomas de Zamora. En medio de la disputa, el hombre sacó un revólver y efectuó varios disparos, uno de los cuales impactó en la cabeza de la menor y le causó la muerte en el acto.
"Sabemos que mi hermana estaba con su hija durmiendo, había puesto una cadena porque tenía miedo", informó la tía de la pequeña y agregó: "Él llegó con un cortacadenas para entrar a la casa", reforzando así la hipótesis de que el crimen fue premeditado.
"Él vino con guantes, para no dejar pruebas y una riñonera con balas. La policía encontró bolsas de consorcio, precintos y un pasamontañas en su mochila", continuó la mujer, que es hermana de la mamá de la nena, quien debió ser trasladada al Hospital San Martín, donde permanece internada. "Vino decidido a asesinarlas", concluyó la mujer.
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La vivienda de Villa Ponsati, donde ocurrió el brutal doble homicidio que conmociona a toda La Plata.
En la vivienda también se encontraba la pareja de la mujer, de 35 años, quien no sufrió heridas de ningún tipo. En el lugar trabajaron peritos de la Policía Científica para determinar cómo fueron los hechos. En la escena del crimen encontraron un revólver calibre .22 y observaron que el asesino -que no era el padre de la menor- llevaba un guante negro en la mano derecha, lo cual daría cuenta de que había premeditado cometer uno o varios crímenes. Contribuye a esta hipótesis el hecho de que también llevara en su riñonera un gran cantidad de municiones intactas.
La investigación de la causa, que fue caratulada como "doble homicidio y lesiones", quedó en manos de la Fiscalía N°17 de La Plata.