Una jubilada de 96 años fue víctima de un violento asalto en La Plata, donde delincuentes la golpearon, ataron y le robaron pertenencias. El hecho ocurrió durante la madrugada y dejó en evidencia el nivel de inseguridad que denuncian los vecinos.
Una jubilada de La Plata fue atada con un vestido de novia por varios delincuentes, que la golpearon y le dejaron múltiples hematomas. Investigan el robo.
Una jubilada de 96 años fue víctima de un violento asalto en La Plata, donde delincuentes la golpearon, ataron y le robaron pertenencias. El hecho ocurrió durante la madrugada y dejó en evidencia el nivel de inseguridad que denuncian los vecinos.
El brutal episodio sucedió en una casa ubicada en 25 y 46 alrededor de las 3 de la madrugada del sábado en una vivienda ubicada en una zona que vecinos señalan como escenario frecuente de hechos delictivos. La víctima dormía cuando al menos tres delincuentes irrumpieron en la casa tras ingresar por una propiedad lindera y avanzar por los techos.

Un motociclista murió tras chocar con un auto en Camino Centenario, en La Plata. El impacto fue fatal y dejó además una mujer herida y demoras en el tránsito.
Una joven denunció que le robaron sus pertenencias en La Plata y, con la llave y sus datos, entraron a su casa en Berisso. Golpearon a sus padres y les robaron.
Según relató Silvia, hija de la mujer, los ladrones forzaron una ventana con rejas, rompieron parte de la estructura y lograron acceder al interior. Una vez adentro, la situación escaló rápidamente a niveles de extrema violencia.
Los atacantes sorprendieron a la jubilada mientras dormía, la despertaron a golpes, la insultaron y la redujeron. “Le decían ‘vieja de mierda, ¿dónde están los dólares?’”, contó la mujer en diálogo con El Día, al describir la agresividad de los delincuentes.
La víctima fue golpeada en distintas partes del cuerpo, lo que le provocó hematomas en brazos y rostro. En medio del ataque, los delincuentes la maniataron utilizando un vestido de novia que encontraron en la vivienda, al que rompieron para inmovilizarla.
También le tapaban la boca para impedir que gritara. En un intento por defenderse, la mujer trató de quitarle la máscara a uno de los ladrones, pero recibió como respuesta un golpe aún más violento, seguido de tirones de pelo y nuevas agresiones.
Mientras tanto, los delincuentes revolvían toda la casa. Rompieron muebles, cajones y placares en una búsqueda desesperada de dinero que nunca apareció, ya que la víctima vive únicamente de su jubilación.
Finalmente, los asaltantes se llevaron dinero, un teléfono celular y objetos personales. Incluso le quitaron las alianzas de oro: como no podían sacárselas, le colocaron aceite en las manos para deslizar los anillos, un detalle que refleja la frialdad con la que actuaron.
Tras concretar el robo, escaparon nuevamente por los techos, dejando a la mujer sola, atada y en estado de shock. Recién cerca de las 7.30 logró asomarse a una ventana y pedir ayuda a los gritos, lo que permitió que una vecina alertara a las autoridades.
“Se podía haber muerto”, advirtió su hija, al remarcar que la víctima había sufrido un ACV tiempo atrás. El caso quedó en manos de la Justicia y, hasta el momento, no hay detenidos por este hecho de inseguridad.