La justicia Penal de La Plata procesó a un hombre de 33 años acusado de engañar a chicos para pedirles videos de contenido sexual. La denuncia fue radicada por la mamá de uno de los nenes atacados y tía de otra víctima, quien denunció que el acusado los contactó a través del popular juego Free Fire haciéndose pasar por una mujer y prometiéndoles recompensas en dicho juego (300 diamantes virtuales) para obligarlos a grabar material de contenido sexual.
Fuentes judiciales confirmaron a 0221.com.ar que el acusado, empleado del Poder Judicial de la Nación, fue detenido en Villa Ballester, partido de San Martín. En su hogar fueron incautados celulares, una tablet, un CPU, un notebook y varios elementos de almacenamiento digital de interés para la causa. Según los investigadores, "el modus operandi desarrollado por el implicado permite denotar que este sería parte de una organización internacional, dedicada a la producción y comercialización de material con contenido sexual de menores de edad".
La investigación, según se detalló, se inició a raíz de la denuncia penal efectuada por una vecina de Berisso, quien contó que su hijo, un sobrino y un amigo, de 9, 10 y 11 años, habían sido contactados a través de la red social Instagram por el usuario @micaelapazer y luego a través de WhatsApp por una persona que se identificó como mujer, quien comenzó a hablar con ellos tras haber entablado una relación a través del juego Free Fire. Los chicos estaban jugando en el marco de una pijamada. Esta persona incitó a los chicos a cumplir con diferentes retos, convenciéndolos que finalizado cada uno de ellos les regalaría como premio 300 diamantes a cada uno para que pudieran utilizarlos en ese juego y, apelando a su inocencia, les pidió que grabaran material sexualmente. Puntualmente que se practicaran sexo oral entre ellos. “Los tuvo toda la noche sometidos”, detallaron voceros del caso.
De acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, el agresor incluso llegó a indicarles cómo debían filmarse, con qué ángulo y cómo debía ser la luz para que se vieran sus rostros.
Al descubrir el hecho, la mujer dio aviso a las autoridades y se inició así una rápida pesquisa para dar con el acusado.

Las tareas de análisis de información de redes abiertas y de acceso público (OSINT) llevadas a cabo por los agentes permitieron individualizar las IP’s de conexión del implicado, que finalmente fue ubicado en Villa Ballester y pudo ser identificado como el usuario apuntado por la mujer. En ese marco, el sospechoso quedó detenido y fue puesto a disposición de la Justicia, frente a la que deberá responder en el marco de la causa que fue caratulada como "Grooming".
“Lo novedoso de esta causa es que al obligarlos a realizar prácticas sexuales estamos aplicando la autoría mediata del abuso sexual, ya no es solamente la producción de material de abuso sexual infantil en red, eso permite procesarlos por delitos con penas en expectativas mayores”, detallaron fuentes judiciales a este medio.
La causa es investigada por la fiscal Cecilia Corfield especializada en pedofilia y pronografía infantil en red.