ver más

Garro habló de los escraches: "Hay un límite, si se meten con mi familia se meten conmigo"

El Intendente se refirió a la campaña sucia que denunció en la Justicia y a la manifestación que habrían organizado frente a su hogar en el Grand Bell.

A menos de una semana de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) el intendente Julio Garro denunció la organización de un "escrache" en su contra, explicó que denunció el caso ante la Justicia y, aunque la manifestación finalmente se dio en el marco de una fuerte custodia policial, advirtió que"todo tiene un límite". "Si se meten con mi familia, se meten conmigo", sentenció el jefe comunal.

El mandatario contó este martes que un grupo de no más de 20 personas -que reclamaban luminarias públicas, asfaltado y seguridad- se presentó en la puerta de su domicilio que era resguardado por la policía y personal de infantería y se cruzó con ellos cuando llevaba a sus hijas al colegio. En medio de las consultas de sus hijas, el jefe comunal sostuvo que se dirigió a los manifestantes y les preguntó: "Si falta una luz, ¿por qué no llaman a la delegación? Como pasó siempre ¿Qué problema hay?".

Tras el hecho, Garro aseguró que hará una denuncia ante la Justicia "para sentar un precedente" y cuestionó los escraches como metodología política: "Creo que son cosas que la dirigencia política debería empezar a charlar, a analizar, a cuidar. Porque en definitiva hay una sociedad que la está pasando mal y ve que los políticos se pelean: que se mandan la marcha para un lado, para el otro. No creo que sea el camino. El camino que está buscando la gente es que le solucionen los problemas", sentenció en diálogo con El Cafecito, por 221Radio.

"No me gusta victimizarme y lo aclaro porque sé que lo van a decir", explicó el intendente y agregó además que decidió denunciar el hecho públicamente porque se cruzó un límite invadiendo su vida privada involucrando a su familia. En ese marco, reveló que ningún precandidato se comunicó con él, pero destacó que recibió el apoyo del expresidente Mauricio Macri, del jefe de Gobierno porteño y precandidato presidencial Horacio Rodríguez Larreta y del diputado nacional y precandidato a gobernador bonaerense Diego Santilli.

CAMPAÑA CALIENTE

El mandatario local emitió el último lunes un duro comunicado en las redes sociales en el que advertía que circulaban audios de WhatsApp en los que se organizaba una protesta frente a su domicilio particular. Tras afirmar que siempre estuvo disponible para recibir a "todos los vecinos y todas las inquietudes" en su despacho, agregó que lo que se gestaba no era una protesta de vecinos sino "un burdo escrache en el tramo final de una elección".

Garro relacionó la protesta con su reciente denuncia ante la Justicia por la vandalización de su cartelería de campaña –que incluyó la quema de un cartel con lanzallamas– y adjudicó ambos hechos a seguidores del gobernador provincial Áxel Kicillof y el precandidato a intendente Julio Alak. "Llegamos al límite de un lanzallamas. Parece que todo vale, hasta cuando pueden causar un incendio", lamentó en ese sentido y añadió: "Incendian un cartel y si el plástico cae en el pasto, se puede incendiar un campo".

"Vamos a terminar con una sociedad quebrada, resignada. Yo quiero otra cosa para mi país, mi provincia y mi ciudad", aseguró Garro en referencia a la escalada de la violencia política y en la misma línea se refirió a cómo esto afecta a la ciudadanía: "¿Cómo no va a tener motivos, la gente, para enojarse con los políticos?", se preguntó, achancando a este tipo de hechos la baja participación en las elecciones que se observa hasta el momento.

Consultado acerca de si el gobernador provincial se puso en contacto con él tras su denuncia, el jefe comunal aseguró: "No, pero no importa. Uno entiende todo. Lo que digo es: hay un límite y el límite es mi familia. Se meten con mi familia y se meten conmigo", concluyó.

Te puede interesar