Los robos al dueño de El Volcán siguen generando repercusiones en La Plata. Esta vez, una sorpresiva intervención del juez en la causa que dejó en libertad a quienes habían sido detenidos por el último y tercer atraco a la víctima y se habían transformado en los principales acusados de cometer el golpe millonario, generó una fuerte controversia dado que el magistrado apeló a un tecnicismo jurídico para otorgarles la libertad. El juez de garantías Eduardo Silva Pelossi consideró nulo el procedimiento realizado para apresar a los tres acusados de formar parte de una banda que había desvalijado al conocido empresario y, por lo tanto, ordenó su libertad.
El magistrado entendió que nunca se le solicitó una orden formal para el allanamiento en la que se lograron las capturas y por eso terminó echando por tierra el resultado de aquel procedimiento.
La decisión no fue bien receptada por la Fiscalía que investiga el hecho, cuyos voceros indicaron al diario El Día que apelarán la decisión. "Una intervención policial se hizo con anuencia de la dueña de la casa allanada y la otra en una persecución. Por eso consideramos que hay un rigorismo en la resolución", sostuvieron.
En ese marco, los tres hombres de 21, 29 y 34 años, fueron liberados pero, de acuerdo al reporte oficial, "se incautaron objetos que fueron reconocidos como propios por las víctimas del robo", lo que generó un gran malestar entre los vecinos de la zona.

LOS ROBOS AL DUEÑO DE EL VOLCÁN
En julio, la familia Zalla sufrió dos golpes en su vivienda de Savoia, en la localidad de City Bell. Inicialmente, el comerciante y su familia fueron víctimas de un asalto que generó una fuerte sorpresa y es que ocho experimentados asaltantes ingresaron armados a su casa y con gran violencia redujeron a todos, engañaron al dueño para que volviera a su hogar junto a su pareja y allí lo golpearon y amenazaron para hacerse con más de 100 millones de pesos y huir con su botín a bordo de la camioneta Honda de las víctimas, que luego abandonaron en Gonnet.
Al momento del robo, además del comerciante, se encontraban en la vivienda su esposa, de 48; una joven de 20, una adolescente de 14 y una nena de 7, quienes en medio de la desesperación entregaron los objetos de valor y el dinero que tenían.
Según consta en los expedientes judiciales, en una segunda ocasión, los delincuentes ya no lograron encontrar dinero en la vivienda y escaparon finalmente con dos televisores, una amoladora y un taladro una semana después del primer asalto. Zalla no se encontraba en su casa de 474 entre 8 y 9 cuando todo sucedió, dado que con su familia se habían trasladado a otra propiedad por la inseguridad. Según trascendió, un grupo de desconocidos se coló en la vivienda que ya había sido robada y, con todo el tiempo a su favor, se hicieron con los pocos objetos de valor que todavía quedaban en el lugar.

De acuerdo con los investigadores, ninguna de las puertas fueron barreteadas y en el portón del garaje se encontró una llave partida. Además los ladrones dejaron un cesto de basura en el patio que no pertenece a la familia, por lo que se sospecha que fue utilizado como apoyo para saltar el paredón. Llamativamente, a su vez, los agentes descubrieron que las cámaras de seguridad de la vivienda dejaron de funcionar el fin de semana y se cree que los delincuentes podrían haberlo hecho para evitar quedar captados por ellas.
El tercer episodio ocurrió días atrás y fue el que derivó en la captura de los sospechosos.