El partido en Santa Fe del último viernes fue un punto de inflexión para la carrera de Sebastián Romero como técnico de Gimnasia, que tras caer 2 a 0 frente al Colón de Néstor Gorosito terminó de profundizar en la crisis deportiva e institucional por la que pasa el club. Fue en ese contexto que, luego de un pequeño intercambio a la salida del estadio del Sabalero entre el entrenador y el presidente tripero, la mesa chica dirigencial decidió reunirse el sábado por la noche para reflexionar y terminar de definir lo que vaya a ocurrir con el fútbol profesional.
Estos resultados –las dos derrotas en el debut y el triste final del torneo anterior– generó cierta grieta puertas adentro en la dirigencia y suscitó algunas rispideces dado que un sector cree que se trata de un ciclo terminado y otros aún confían en el proyecto Chirola para enarbolar la idea de la CD de poder formar un plantel con sentido de pertenencia.
Sumado a esto, el técnico tripero también tuvo tiempo para dar su opinión al respecto y, conociendo de ante mano el hostil contexto en el que se encuentra, pidió una nueva oportunidad frente a Independiente este fin de semana para reafirmar su permanencia en el cargo a partir de la llegada de los nuevos refuerzos y con un equipo renovado.
Lo cierto es que finalmente, luego de un arduo debate que dejó diferentes aristas que atender, la dirigencia resolvió –principalmente por la presión de Cowen– darle una última chance a Chirola Romero para que continúe al mando del equipo. Si bien se especuló con que podría tratarse de una semana de transición a la espera de confirmar a un nuevo técnico, lo cierto es que la performance del equipo tripero se encuentra a la expectativa de todos los hinchas de Gimnasia, que exigen un cambio actitudinal y futbolístico en caracter de urgencia, con la zona de descenso a la vuelta de la esquina.

El presente lo tiene a Romero con 30 puntos en 29 partidos, en la posición 25° de la tabla anual a dos puntos de Huracán (que estaría descendiendo) y con un fixture en la Copa de la Liga que lo enfrentará a tres rivales directos en la pelea por salir de la zona baja. El próximo rival será el Rojo de Carlos Tévez, que viene de vencer a Vélez Sarsfield de local y logró escalar posiciones, lo que signfica un encuentro determinante pensando en el futuro en el torneo.
El técnico tripero tendrá disponibles a Rodrigo Saravia –el uruguayo de buen ingreso en Santa Fe–, Yonathan Cabral y Matías Abaldo para utilizar en la formación inicial, o que ingresen en la segunda etapa. Lo cierto es que en cuestión de días el Lobo deberá mejorar el aspecto defensivo y procurar no empezar con el pie izquierdo el encuentro del sábado para evitar viejos fantasmas y poder construir una victoria necesaria.