Marina Lorena Buffone, pareja de uno de los acusados por la muerte de Emilia Uscamayta durante una fiesta ilegal en La Plata, quedó en la línea de fuego judicial. Tras su declaración el bloque acusatorio del juicio oral (fiscalía y abogados de la familia de la víctima), la denunció por falso testimonio y pidieron que se abra una investigación penal que podría depositarla tras las rejas. Por este caso son juzgados Carlos Bellone (dueño de la propiedad) y los empresarios Raúl “Peque” García, Gastón Haramboure y Santiago Piedrabuena. Están acusados de homicidio simple por dolo eventual que tiene una pena en expectativa de 8 a 25 años de prisión.
La mujer es pareja desde hace varios años de Carlos Bellone, el propietario de la casa quinta donde se desarrolló la fiesta ilegal el 1 de enero de 2016. Durante la investigación penal fue una de las primeras testigos en declarar. A las 15:00 horas de esa jornada de apertura de año la testigo dijo en relación a los organizadores de la fiesta: “Uno es Raúl García, que se dedica a organizar eventos, otro se llama Gastón, quien venía arreglando desde hace una semana atrás con mi novio para que la fiesta salga bien. Otro de los organizadores sé que se llama Santiago o Santino, no recuerdo bien, y a este me lo presentó hoy mi novio (….). Supuestamente ellos fueron los que se encargaron de traer todos los gazebos, bancos y sillones para poner en el parque de la quinta y al lado de la pileta. Creo que Raúl García se encargó de conseguir todas las bebidas en consignación, la que luego se vendieron en la fiesta”, según se detalla en la declaración a la que accedió 0221.com.ar.
Para que no queden dudas, 4 días después, el 5 de enero de 2016 a las 15.57, ratificó en sede judicial esa declaración, pero en el juicio dio otra versión. Sostuvo que no recordaba nada, no sabe los nombres de los organizadores de la fiesta y que a la joven la sacaron con vida de la pileta. Alegó olvido por el paso de tiempo y argumentó que su primera declaración la hizo luego de estar 30 horas sin dormir y que lo único que quería era irse a su casa para descansar: "Firmé y me fui, solo quería dormir", se justificó.
Ante este cambio de versión la fiscal de juicio, Silvina Langone solicitó que se extraigan copias de su testimonio en el juicio y se le inicie una causa por presunto falso testimonio. Antes de declarar a cada uno de los testigos se les hace saber del contenido del artículo 275 del Código Penal que castiga el falso testimonio con hasta 4 años de prisión al testigo que callare la verdad, entre otras circunstancias. El planteo fue acompañado por los abogados Ignacio Fernández Camillo y Adrián Rodríguez Antinao quienes representan a la familia de la víctima en su rol de particulares damnificados.

Las defensas están a cargo de los abogados Marcelo Peña (Haramboure), Alejandro Montone y Juan Di Nardo (Piedrabuena), Alfredo Gascón y Miguel Molina (Bellone y García).
El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal III de La Plata integrado por los jueces Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali, quienes deben resolver el planteo de la acusación oficial y particular.