"Podrían haber estado en mi velatorio si yo no caía a la fosa con agua", aseguró en las últimas horas el hincha de Estudiantes que fue arrojado a golpes a una fosa en el Jorge Luis Hirschi, en pleno partido del León. El dramático hecho ocurrió el último miércoles, al final del primer tiempo del partido que el Pincha disputaba contra Bragantino por la Copa Sudamericana y todo quedó filmado.
Las imágenes del tremendo ataque se viralizaron rápidamente y generaron gran conmoción entre los fanáticos del fútbol y la sociedad en general, sobretodo en el marco del trágico accidente que tuvo lugar días atrás en el estadio Monumental donde un fanático de River cayó al vacío más de 20 metros y murió en el acto tras impactar contra el suelo de concreto.
A horas del ataque, Sebastián Buccolieri, el hincha empujado a la fosa del Jorge Luis Hirschi, rompió el silencio y pidió disculpas por su propia actitud de haberse subido al borde de la tribuna de calle 55.
El joven reveló el motivo de la discusión que casi termina en una tragedia y es que el fanático albirrojo admitió que desde ese lugar tapaba la visión de otros hinchas. Fue esa, precisamente, la recriminación que le hizo su atacante -quien fue detenido a raíz de lo sucedido-, pero Buccolieri destacó que ello no justifica que lo hayan golpeado.
"Yo entro a la cancha con mi familia, con mi grupo de amigos que vamos siempre a todos los partidos. Soy socio abonado del club desde hace más de 18 años", contó el joven en diálogo con el diario El Día y siguió: "Fuimos a la cancha como siempre. Entramos y me coloqué en un lugar en el que no tenía por qué estar, yo soy consciente de que estuve mal, pero eso no quita que el agresor me haya golpeado".
"Como le dije a mis allegados, yo soy devoto de la Virgen de Luján y creo que ella fue la que me abrazó con su manto para protegerme porque si no, hoy no estaría acá", agregó todavía conmocionado por lo ocurrido.
Por su parte, el jueves por la tarde el agresor fue indagado en sede judicial. Fuentes policiales le indicaron a 0221.com.ar terminado el partido contra Bragantino que el atacante había sido detenido en el estadio. En Tribunales confirmaron que pesa sobre él una acusación de "homicidio en grado de tentativa", agravado por haberse registrado "en contexto de espectáculo deportivo". Sebastián, por su parte, tuvo que ser rescatado por los bomberos que se encontraban en el campo de juego, quienes ayudados de con una escalera pudieron hacer que el joven saliera del agua que, afortunadamente, amortiguó su caída.