"Lo único que pido es justicia por mi hija. Perder un hijo es el dolor más grande que un ser humano puede sentir", expresó Eugenia Fernández Curi, la madre de la víctima Emilia Uscamayta Curi, en el inicio del juicio oral para los cuatro acusados de homicidio por la muerte de la estudiante de periodismo de 28 años, que se ahogó el 1 de enero de 2016 en el marco de una fiesta clandestina en una casaquinta ubicada en La Plata.
Emocionada, la mujer recordó que Emilia era la más joven de sus 7 hijos y la describió como "una chica tranquila y estudiosa", a la que le gustaba "compartir el tiempo con sus sobrinos, hermanos o tíos; viajar y trabajar de mesera, vendiendo pan casero o haciendo artesanías para poder costear su carrera".
La muerte de la joven ocurrió en una casaquinta ubicada en avenida 520, entre 159 y 160, en la localidad de Melchor Romero al oeste del Gran La Plata, donde se desarrollaba una fiesta privada que no contaba con habilitación municipal y fue difundida en las redes sociales como "La Frontera, el límite lo ponés vos".
“Era una chica que le gustaba estudiar, nunca faltaba (a clases), le gustaba viajar de vacaciones para trabajar, juntaba dinero para independizarse”, expresó la mujer con lágrimas en los ojos y una remera con la leyenda “Justicia para Emilia”.
En uno de los momentos más sensibles la testigo refirió que su hija “era lúcida para todo, era muy atenta con todos” y rememoró que “hacía artesanías y para no gastar dinero en pasajes se compró una bicicleta, mi hija era muy cuidadosa”.
En su relato, la mujer contó que la noche del 31 de diciembre de 2015 cenó junto a sus hijos y su marido, y después de brindar, todos se fueron a lo de otro de sus hijos.

"A las 3 de la mañana, Emilia y su hermano Christian se fueron a una fiesta. Como a las 7 llegaron y se cambiaron, se pusieron shorts. Nos dijeron que se iban a la pileta y nosotros nos quedamos tomando mate, hasta que a las 11 de la mañana me fui a fijar si habían llegado", describió Eugenia.
Sostuvo que "estaba solo mi hijo Christian, me dijo que Emilia se quedó en la pileta y que ya venía, pero yo le pedí que fuera a buscarla" y añadió que "cuando iba para allá, en la vereda ya venía la policía a avisarnos que mi hija se había ahogado y estaba muerta. No lo podía creer. Era mi hija. En dos horas paso todo".

Al finalizar su relato pidió permiso a los jueces del Tribunal Oral Criminal III de La Plata para dejar un mensaje: “Lo único que les pido es justicia por mi hija, perder a mi hija en dos horas es el dolor más grande”.
Antes de ingresar el fuero Penal de La Plata y en un breve contacto con medios de comunicación señaló: "Siete años esperamos y hoy llegó el día que tanto queríamos, hoy me tocó contar la historia de Emilia, quién era y cómo en dos horas se fue su vida en una fiesta que no tenía que hacerse", expresó Eugenia y agregó: "Confío y tengo fe en que esto saldrá, tienen que condenar a los empresarios".