Sabida es la importancia y lo fundamental que resulta cuidar el cuerpo, alimentarlo, hidratarlo, hacer actividad física todos los días y descansar al menos 7 horas cada noche, si lo que se quiere es tener una extensa y saludable vida.
Sabida es la importancia y lo fundamental que resulta cuidar el cuerpo, alimentarlo, hidratarlo, hacer actividad física todos los días y descansar al menos 7 horas cada noche, si lo que se quiere es tener una extensa y saludable vida.
Pero el cuerpo no es el único templo al que se debe proteger, ya que el bienestar es un concepto que engloba todo, por eso la salud mental y la interacción social también son dimensiones cruciales para sentirnos felices, alejar el estrés y, a su vez, sentirnos más jóvenes.
En una nota -publicada en Infobae- se expone una lista de “8 hábitos cotidianos que nos quitan años de juventud”. Los mismos, aseguran que pueden modificarse para ganar años de vida saludable. La lista, es la siguiente:
DORMIR POCO Y MAL
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el buen sueño -dormir al menos 7 horas por noche en el caso de los adultos- cumple una función biológica y mental reparadora, sin embargo, se estima que el 40% de la población mundial duerme mal.
DIETA POCO VARIADA Y ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS
También es la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que una dieta saludable disminuye el riesgo de enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y el cáncer. Aseguran que incluir vegetales en todas las comidas es una de las claves para una alimentación equilibrada con los nutrientes necesarios, y por eso la agencia sanitaria internacional recomienda ingerir al menos 400 gramos de frutas y hortalizas al día.
MOVERSE POCO
El sedentarismo es uno de los grandes enemigos del bienestar integral ya que sus efectos se manifiestan no sólo en el aspecto físico, moverse más incluso mejora la función cognitiva e impulsa el buen estado de ánimo.
EXPONERSE AL SOL SIN PROTECCIÓN
Especialistas coinciden en marcar que las tres capas que componen la piel son la epidermis, la dermis e hipodermis, y funcionan como protector de todo el cuerpo y sus órganos. Al exponerse a los rayos UV y UVA sin protección puede dañar la piel incluso en días nublados o frescos. Las secuelas más conocidas a largo plazo son el envejecimiento cutáneo prematuro (manchas y arrugas), el aumento del número de lunares, el riesgo de cáncer de piel y de alteraciones oculares.
DIFICULTAD PARA GESTIONAR EL ESTRÉS
Un estudio de la Universidad de Harvard, publicado en mayo de este año, postuló que “la edad biológica sufre un rápido aumento en respuesta a diversas formas de estrés”. En base a este estudio es que las conclusiones de especialistas marcan la importancia de tener una estabilidad mental y ánimo para evitar que el paso del tiempo deje huellas en el cuerpo.
SOLEDAD Y VÍNCULOS SOCIALES FRÁGILES
Muchos especialistas marcan que la sensación de soledad o no ver a los hijos puede incidir en el envejecimiento de una persona. El doctor Sachin Shah, profesor de la facultad de Medicina Harvard y quien dirigió la investigación, señaló: “A menudo hacemos demasiado hincapié en la importancia de las afecciones médicas cuando pensamos en la longevidad. Pero esta investigación demuestra que nuestra vida social es tan importante como las enfermedades”. Estudios destacaron que la falta de relaciones sociales y el sentirse aislado reducían la esperanza de vida porque se vinculan a mayores niveles de estrés que, a su vez, eleva el riesgo de muchas enfermedades crónicas.
FUMAR
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) detalla que el tabaco afecta al aspecto físico casi inmediatamente: amarillea los dientes, causa mal aliento y crea un exceso de placa dental. El cigarrillo provoca arrugas en la piel, por lo que da apariencia de tener más edad. Este envejecimiento prematuro de la piel se debe al desgaste de las proteínas que le dan elasticidad, la disminución de la vitamina A y la reducción del “riego” sanguíneo. En los fumadores, las arrugas son más visibles en torno a los labios y los ojos.
CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL
La OMS indica que el consumo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades, traumatismos y otros trastornos de la salud. Está asociado con el riesgo de desarrollar trastornos mentales y de conducta, incluido el alcoholismo e importantes enfermedades no transmisibles tales como la cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.