En la madrugada del viernes, al menos dos ladrones intentaron ingresar por medio de un boquete al taller de escultura urbana lindante con la biblioteca Del otro lado del árbol, en el Parque Saavedra, pero fueron descubiertos y uno de ellos terminó detenido.
Fernando Rigone, el escultor responsable del taller, informó a 0221.com.ar que se enteró del intento de robo el viernes a las 9 de la mañana, cuando le avisaron mientras iba de camino al trabajo. El hombre desconoce en qué momento de la madrugada ocurrió el hecho o cuántos delincuentes intervinieron, pero se sabe que eran al menos dos.
Ambos fueron descubiertos por el personal de la Guardia Urbana que trabaja en el Parque Saavedra, ubicado en la zona de 64 y 12, que en seguida dio aviso a la policía, frustrando el hecho y posibilitando la detención de uno de los ladrones. Según informó Rigone, al acercarse al taller pudo comprobar que los ladrones hicieron un boquete tras intentar forzar la puerta principal. “No faltó nada, por suerte”, afirmó el escultor, quien aclaró que, aunque suelen quedar herramientas en el lugar, trata de no dejar allí las más caras.
El taller de escultura urbana se encuentra a unos metros de la biblioteca Del otro lado del árbol y ambos espacios trabajan en forma conjunta. Allí se realizaron todos los juegos de madera que rodean a la biblioteca y otras esculturas presnetes en el parque. Además, Rigone hace obras para espacios públicos, de manera gratuita, “para transformar no lugares en lugares y hacer un poco más digna la vida de las personas”, explica el escultor, que lamenta: “Este tipo de cosas te saca un poco las ganas”.

En lo que va de junio, es la segunda vez que ambos lugares son vandalizados con fines de robo. Veinte días atrás, destrozaron una ventana del taller y trataron de extraer objetos pero no pudieron, aunque fue necesario reemplazar la ventana. En esa ocasión se llevaron un equipo de música de la biblioteca, que terminaron descartando ya roto en cercanías del lugar. En esta oportunidad se abrió una causa, caratulada como Tentativa de robo, en la que interviene la UFI 2 de La Plata.

La biblioteca fue fundada en 2011 por Paula Kriscautzky, en homenaje a su hija, Pilar Andicoechea, quien a los 5 años recibió tratamiento en el Hospital de Niños, frente al parque Saavedra, por un cáncer cerebral al que no sobrevivió. Ante la falta de contemplación de las necesidades de la niñez dentro de las instituciones médicas, la madre de Pilar promovió la biblioteca como un espacio lleno de libros, que oficiara de sala de espera, pero que también recibiera a niños del barrio. Desde entonces recibe a unos 12 mil chicos por año y a pesar de su noble tarea, no se ha salvado de la inseguridad ni del vandalismo. En mayo de 2020, la biblioteca fue incendiada, perdiendo todo lo que tenía y obligando a su impulsora a empezar de cero.