La poeta platense Irene Behrens, presenta su libro "Intemperie nido" este jueves a las 18, en el Espacio para la Memoria ex Comisaría Quinta. Durante el encuentro, pensado desde un lugar minimalista, se podrá disfrutar de un "momento poético" de la mano de la autora que le pondrá voz a los relatos líricos.
"Intemperie Nido" recopila en 156 páginas, un trabajo de muchos años de la autora nacida en La Plata que luego del secuestro de sus padres, durante la última dictadura militar, se vio obligada a insiliarse y retornó a la ciudad natal ya siendo adulta. Fue durante su adolescencia, a la edad de 12 años, que Behrens incursionó en el mundo de la poesía, pero reconoce que desde siempre le gustó la escritura.
En diálogo con 0221.com.ar, la autora explicó que su trabajo recopila poemas que tienen varios años de escritos y que fue a partir de la pandemia que se volvió a reencontrar con la escritura. Además explicó que este es su primer material publicado en formato papel y que durante su niñez, en el colegio, disfrutaba mucho "hacer composiciones". Sobre el libro, la autora reveló que "los dos primeros poemas son introductorios, abren la puerta y anuncian lo que lo que puede pasar".
-¿Cuánto tiempo de trabajo demandó este libro?
-Son procesos muy largos, en realidad son muchos años de trabajo. Hay poemas que están escritos hace varios años y que habían quedado en el tintero. Estuve trabajándolos muy fuertemente durante todo el año pasado, a fines de la pandemia. Ese fue como un trabajo más intenso. Pero son procesos largos, de años de escritura y revisar, madurar lo que se escribió, hacer correcciones. Lleva tiempo.

-¿En qué momento te diste cuenta que escribir era lo que te gustaba?
-Empecé a escribir poesía de adolescente, a los 13 año; o incluso menos, quizá 11 o12 años. Escribía cuentitos cuando era chica, cuando en la escuela te daban a hacer composiciones, eso a mí me encantaba. Siempre me gustó mucho escribir en general. Con la poesía empecé en la pubertad, pero nunca lo trabajé pensando en publicar. Recién en 2008 fue que empecé a hacer talleres de poesía y ahí empecé a trabajar un poco. Pero después por cuestiones de trabajo -yo me dedico a la ciencia que también es algo muy vocacional y que también te consume mucho- quedó en stand by. Retomé a raíz de la pandemia.

-¿De qué tratan estos poemas? ¿Tienen algún hilo conductor entre ellos o son todos distintos?
-Una de las cosas que salta es el duelo por la muerte de mi mamá al comienzo de la pandemia. Yo tengo a mi papá desaparecido y mi mamá que es sobreviviente. Y este poema en particular transita mucho todos esos duelos y todas las cuestiones que tienen que ver con la infancia en el insilio, que es la la situación en la que vivimos aquellos que no nos pudimos exiliar y con todos esos duelos. Tanto las cuestiones de la supervivencia y sobrevivencia, como de los duelos que se fueron dando. Por eso es un libro que se llama "Intemperie nido". Intemperie hace relación a todas esas cuestiones y nido a todo el contexto familiar y afectivo que funcionó como contención para todas esas cuestiones. Entonces es un libro que al mismo tiempo es testimonial en algunos momentos, pero desde lo intimista.
-¿Cómo fue el proceso para ordenar el material en esas 156 páginas?
-Es un re tema, los dos primeros poemas son como introductorios, son los que abren la puerta y anuncian lo que puede pasar. El primero habla de dónde estoy parada, arranca diciendo: "Se deshacen los copos de la tibieza de mis sabañones, nadie sabe cuándo nieva sobre el mar. Ahí estoy yo en el carajo buscando tierra firme sin catalejo. Ahí estoy yo en la cumbre prodigiosa buscando parches menos oscuros, caminos menos imposibles, ventoleras más compasivas. Ahí estoy yo en la nevisca, tratando de abrir los ojos sin herirme, tratando de sostener el calor de mi cuerpo". El que sigue arranca diciendo "todo puede salir mal", es medio como "preparate".

-¿Qué nos podés contar del escenario que presenta el libro a partir del los poemas?
-Hay un recorrido que tiene algo de histórico, arranca con algunas cuestiones que son más sociales y que son los dolores sociales que uno ve, la cuestión de la pobreza, los niños, la gente de la calle, que son las cosas que impulsaron a los militantes de los 70 y que a muchos nos movilizan para salir a hacer cosas. Arranca con esas cuestiones, que son las motivadoras para salir a militar y luchar. Luego entra en un espacio que ya tiene más que ver con la dictadura, pero de modos bastante laterales, metafóricos. Por ejemplo, hay varios poemas que están inspirados en "Fahrenheit 451", pero de algún modo hacen referencia al proceso o a las sociedades en las que vivimos. Luego empiezan los poemas que tienen que ver con el amor, la parte de nido, y los dolores que se van colando en la medida que la vida transcurre. Y la última parte es básicamente el duelo por la muerte de mi vieja, que es casi un tercio más en la última parte del libro. Hay muchos poemas también inspirados en Liliana Bodoc, con toda la novela en la saga de "Los confines" que también es una novela ficcional, pero que hace referencia a la colonización de América. Hay muchas cosas en torno a reflexiones sobre la muerte, algunas un poco más autorreferenciales y otras que están trabajadas a través del diálogo con otras literaturas. Cómo cierre, siempre la consigna es terminar con un poco de esperanza y hay una poesía que se llama "Luciérnaga" que es más esperanzadora.
-¿Cómo te preparas para la presentación?
-La presentación es el jueves en el Espacio para la Memoria, ex Comisaría Quinta, que es un ex centro clandestino de detención, donde estuvieron mis viejos detenidos y por eso son un espacio muy importante. Ahora está gestionado por Abuelas y hay gente muy cálida. Estoy muy movilizada porque es el primer libro que edito en papel, ya edité uno pero es un eBook. Tiene una ilustración muy bella de Santiago Caruso que es un ilustrador genial y un gran artista de Quilmes. Es un proceso, son muchos años de trabajo y aparte es un tema que es muy intenso. Así que estoy expectante y conmocionada obviamente.

-¿Cómo va a ser la presentación?
-Voy a estar con la editora Eugenia Straccali. Vamos a estar nosotras dos solas presentando. Eso también fue parte de las decisiones de hacer una cosa muy íntima, despojada y minimalista. Porque el espacio, el contexto, es como muy fuerte. Vamos a estar charlando, haciendo lecturas. Eugenia va a comentar sobre mi poesía y vamos a charlar sobre los procesos de escritura. Voy a leer varios poemas y vamos a comentar de qué se trata. Además va a estar a la venta, ahora está en preventa y ahí va a estar a la aventar definitiva. Se tratará de charlar de poesía, un momento poético.