La Liga Amateur Platense (LAP) volvió a ser escenario de un episodio de violencia extrema. En esta ocasión fue durante un encuentro crucial por el último puesto de la tabla de la categoría B, en el que Romerense logró una victoria de 3-1 sobre Villa Montoro en el marco de la quinta jornada. Sin embargo, la violencia se adueñó del encuentro una vez más, con agresiones con piedrazos incluidos por parte de los locales hacia los visitantes.
Lo que debería haber sido simplemente un partido de fútbol se convirtió en una excusa para atacar a los jugadores, al público e incluso a los vehículos en los que los futbolistas de Romerense se trasladaron hasta la ubicación del encuentro en 117 y 96.
Si bien el equipo local comenzó en ventaja, Romerense logró dar vuelta el marcador y esto fue el detonante de la hinchada de Montoro, que comenzó con amenazas hacia los jugadores visitantes, para luego materializarlas con destrozos en los alrededores del estadio.
Según se informó, un dirigente local habría lanzado amenazas y proferido insultos hacia los seguidores visitantes. "Cierren el orto porque de acá no sale ninguno". Como resultado de estos incidentes, se reportaron daños en tres vehículos y se generó un gran temor tanto en los locales como en los visitantes por la presencia de este grupo de violentos que se dedicaron a amedrentar a todos los que pasaban por la zona luego del partido.
PATADAS Y AGRESIONES A UN ÁRBITRO
Hace menos de un mes la LAP se volvió el centro de atención luego de que un árbitro suspendiera un encuentro tras recibir una patada luego de sancionar una infracción para el equipo visitante. A partir de esta agresión, se inició una causa penal por "lesiones leves".
Los incidentes se registraron en un predio deportivo ubicado en calle 156 y 46 donde San Carlos recibió a 9 de Julio. El partido lo ganaba el visitante por 1 a 0 y faltaban diez minutos para terminar el partido. En ese marco, el árbitro Román Herrera (33) sancionó una infracción cerca de área local para el equipo visitante.
Tras sonar el silbato, un jugador del equipo local comenzó a protestar y fue sancionado con tarjeta amarilla. La amonestación no hizo más que enfurecer al deportista, quien siguió con su reclamo. Esto generó la segunda sanción y tarjeta roja, provocando la formación de un tumulto de futbolistas que, embravecidos por la decisión arbitral, se congregaron alrededor de Herrera.
Según la denuncia, en el tumulto el jugador expulsado golpeó al árbitro y le causó una herida leve, pero luego, otro futbolista del equipo local golpeó a la autoridad del encuentro con los tapones del botín. De inmediato, el partido fue suspendido e iniciaron las acciones legales correspondientes.
La causa por "lesiones leves agravadas por ser un espectáculo deportivo" tramita en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 17 de La Plata a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo con conocimiento del Juzgado de Garantías 4 de La Plata cuyo titular es el juez Juan Pablo Masi.