Corría el minuto 45 del segundo tiempo y Racing presionaba con un hombre menos buscando un empate heroico, con un hombre menos y viniendo de estar dos goles abajo, cuando un forcejeo entre Leo Morales y Maxi Romero entrando al área llevó al árbitro Nicolás Lamolina a sancionar un penal que en la cancha nadie vio.
Fueron varios minutos de desesperación tripera hasta que un llamado del VAR puso las cosas en su lugar. Lamolina vio las imágenes y decidió corregir su decisión.
El Lobo siguió sufriendo hasta el instante final, en el que en un contragolpe finalmente logró estirar la ventaja con un gol de Franco Soldano para imponerse 3 a 1.