Todos los integrantes de una familia y una acompañante terapéutica fueron víctimas de un robo en Los Hornos, en una casa ubicada en 61 entre 135 y 136. Durante alrededor de 10 minutos, dos delincuentes armados y encapuchados robaron y amenazaron a los habitantes del lugar y después escaparon llevándose una abultada suma de dinero en dólares y pesos, cuyo monto no trascendió. Los ladrones todavía siguen prófugos y son intensamente buscados por la Policía.
"A las 8.10 de la mañana del miércoles, cuando mi marido abrió el portón del garaje para sacar la moto e irse a trabajar se le acercaron dos delincuentes que estaban encapuchados y con armas de fuego", contó Natalia Ciancio, una de las víctimas, y agregó que "enseguida lo hicieron arrodillar en el garaje y caminar así los dos metros que hay hasta la cocina".
La mujer, angustiada, contó que mientras uno de los asaltantes se quedó en la planta baja vigilándolos, el segundo subió a la planta alta y allí se topó con los chicos, ambos autistas, y su acompañante terapéutica. Los ladrones quisieron obligar a la trabajadora a que revelara dónde estaban los ahorros de la familia y "ella les explicó que lo desconocía porque sólo estaba trabajando", pero "el asaltante amenazó con matar a mi hija. Por eso, la acompañante terapéutica le dio un cajón dónde podía encontrar dinero", explicó Natalia en diálogo con el diario El Día.
El delincuente se llevó "dos mil dólares más el sueldo que mi marido acababa de cobrar y también se llevó la plata del alquiler", reveló la víctima.
Natalia contó que "los 2.000 dólares estaban destinados al pago de la fiesta del cumpleaños de 15 que venimos organizando con mi esposo para nuestra hija". "Estamos apremiados por el tiempo, porque el cumpleaños es en este mes y por el enorme contratiempo que es el robo de esa plata. Pero agotaremos todos los medios para poder hacerle la fiesta igual", contó.
La mujer explicó además que el ladrón que se había quedado junto al dueño de casa también amenazó "con que iban a cortarle un dedo a nuestro hijo". "Mi marido se desesperó y no dudó en decirles dónde estaba la plata del sueldo y la del alquiler. Les ofreció darles su moto, pero los delincuentes no la quisieron", agregó y aseguró que "apenas estos tipos ingresaron a casa, nuestra perra, que tiene 4 años y es de la raza mastin italiano, les ladró bastante y después no paraba de gruñirles", por lo que los sospechosos amenazaron con matar al animal si no lo calmaban.
Tras varios minutos de tensión, los sujetos escaparon con el dinero, afortunadamente, sin haber lastimado al animal ni a ninguna de las personas que había en la casa.