Se supo que el Gobierno nacional intentaría derogar la Ley de Alquileres que entró en vigencia desde julio de 2020, y para quienes buscan alquilar una vivienda o deben renovar contrato, es una noticia que trae dudas e incertidumbre, aunque quienes deben mudarse tienen que tener en quenta que todo lo firmado en los contratos vigentes y hasta su vencimiento, seguirá igual.
Ricardo Botana, presidente de la Unión Argentina de Inquilinos (UAI), explicó a Infobae que “si la normativa se suspende por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) no sabemos si causará un buen efecto para los inquilinos. La modificación de la normativa puede ser una salida y ojalá no todo se derogue, porque hay temas de garantías, contratos a tres años y depósito de un sólo mes al inicio del acuerdo que son medidas buenas para el inquilino”.
Desde que sancionó la ley, los precios en CABA, Rosario y Córdoba subieron entre 320% y 330 por ciento. Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), agregó que “volver a una Ley anterior donde los acuerdos se regían por el Código Civil y Comercial de la Nación sería lo ideal en vez de hacer un nuevo esquema. Nuestra gran preocupación es cómo hacer la indexación, pero según usos y costumbres antes se hacían aumentos escalonados en donde se reflejaba la inflación y el mercado lo toleraba. Pero aún falta información y no estamos seguros de cuales serían los cambios que quiere introducir el Gobierno nacional”
Por lo pronto, quienes alquilan deben tener en cuenta que la actualización de su contrato se aplica una fórmula de indexación. Para calcularlo se consulta el ICL que publica el Banco Central, que contempla por partes iguales la variación de la inflación (Índice de Precios al Consumidor, IPC del Indec) y de los salarios según Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). “Supongamos que si se anula el artículo 14 de la actual ley, que las partes vuelvan a pactar libremente el precio. En este momento sería un descontrol, y tal vez miles de propietarios apliquen valores exorbitantes por lo cual sería peor”, dijo Botana.
En el ministerio de Economía analizan que en los contratos vigentes se siga aplicando la ley actual, porque las cláusulas del contrato de locación fueron negociadas y consensuadas con dicha ley. Y para los nuevos contratos, mientras no se dicte una nueva ley, prevén que las actualizaciones se rijan por la antigua forma a través del Código Civil y Comercial: así se podrá fijar un mínimo plazo contractual de dos años y la actualización podría ser negociada libremente por las partes.
Daniel Bryn, experto del sector y realizador de Monitor Inmobiliario, dijo a aquel medio que “todos los que hicieron su reserva, presentaron los papeles en regla y garantías, continuarán con su contrato. Porque la gente necesita tener su hogar en donde vivir y estas cuestiones que genera la política argentina no hacen más que confundir. Hay muchas familias jóvenes que se les vencieron su contrato entre fin de marzo y ahora y no saben adonde ir”. Germán Matienzo, miembro de la agrupación Propietarios Unidos de Argentina, pidió que "se derogue la Ley de Alquileres y se vuelva al Código Civil y Comercial" ya que "sería lo ideal. El tema es que no haya nada malo por detrás y que no congelen precios o eviten desalojos por no pago. Muchos propietarios tienen miedo y falta confianza, y aunque se vuelva para atrás los cambios a favor no se verán de inmediato. Que se entienda bien: los propietarios queremos alquilar la vivienda, pero la cuestión es generar cambios y que sean equilibrados para todas las partes que firman un acuerdo”.