Briana Torres es una nena de la comunidad Wichi de 6 años que falleció debido a una "posible meningitis" mientras estaba esperando a que la atienda un pediatra en el hospital público de Embarcación, en Salta. En medio de la desesperación por que la atiendan a tiempo Eugenia, su madre descubrió que un grupo de personas llamados "coleros", hacían fila desde la madrugada para conseguir turnos y después venderlos a $1500 en la puerta del establecimiento.
Según el relato de su familia, el pediatra recién salió a verla cuando se descompensó en plena sala de espera, pero para cuando llegó a asistirla ya era tarde porque la pequeña no contaba con signos vitales. "Lo que te dicen los pacientes es que los médicos sólo salen a atender cuando el caso es grave o cuando hay mucha gente en la guardia", dijo Mirco Neuenschwander, el tío de Briana.
Todo comenzó el domingo 5 de marzo, cuando la nena comenzó a levantar fiebre y su madre vio necesario ir al hospital, pero había una cuestión que no se podía obviar: el establecimiento quedaba a cuatro kilómetros de su casa y no había transporte público cerca. Dada esta situación y la de su hija, que estaba grave, no tuvieron otra alternativa que irse caminando.
Una vez llegaron al lugar, la atendió una enfermera que le recomendó sacar turno con el pediatra. Pero lo cierto es que eso era una misión casi imposible ya que los pocos turnos que quedaban los vendían a las inmediaciones del hospital; aún así, Eugenia llegó la noche del lunes dispuesta a hacer la fila para obtener el turno para el día siguiente, pero cuando llegó a la ventanilla que los otorgaba ya no quedaba ninguno.
Al haberse agravado el cuadro de la pequeña, un vecino de la cuadra les consiguió un turno con el pediatra para el jueves 9. Ese día, la nena de 6 años estaba en la sala de espera, junto a su mamá, cuando entró en crisis. El personal del hospital que intervino, diría después la encontraron "cianótica y en estado comatoso". Pocas horas más tarde, Briana murió en una de las salas del hospital.
"Briana era una niña sana, tenía todas las vacunas", cuenta su tío, Mirco. "Su certificado de defunción dice que falleció por una posible meningitis. Aunque al principio dijeron que le habían hecho una punción post mortem, no queda claro que se la hayan hecho. Por eso, y por nuestros cuestionamientos, a los pocos días empezaron a decir que había muerto de neumonía. Pero nunca le hicieron una placa", explica Mirco, que además es secretario de la comisión directiva wichi de Misión La Loma. Recién entonces, el hospital cambió el sistema de otorgamiento de turnos, pese a que, como consta en su página de Facebook, el establecimiento sabía que los turnos eran comercializados al menos desde mediados de febrero.
Tras la muerte de la pequeña, la información que corría era que la familia se negaba a que le realizaran una autopsia, pero esto es desmentido por el tío de la nena según publica La Nación. "Nosotros pedimos la autopsia. Porque lo que suele pasar en estos casos de muertes dudosas, es que terminan echándole la culpa a la familia. Pero no había forense para hacerla", explica el hombre.
Días después, la familia denunció públicamente la venta de turnos en el hospital y las irregularidades que se cometieron con Briana. "Como difundimos que estamos evaluando una denuncia penal, vinieron a ver a la mamá de la nena para infundirle miedo y decirle que no haga nada porque, de hacerlo, iban a tener que desenterrar el cuerpito de su hija. Y nosotros somos muy respetuosos de esos ritos", agrega Neuenschwander.
Mientras tanto, la familia de Briana espera poder reunirse con el ministro de Salud en los próximos días. "Queremos denunciar lo que pasó para que no haya más casos como el de Briana -explica el tío de la nena-. Justo el año pasado reclamamos la implementación de la ley. Hablamos por todas las comunidades pero ningún funcionario nos escuchó. Ahora nos toca llorar esta pérdida", concluye.