La Justicia busca dar con dos policías denunciados por el abuso sexual de una joven de 30 años con retraso madurativo. La víctima, de 30 años, reveló a las autoridades que los efectivos, que se encontraban de turno en la comisaría Séptima de Bernal Oeste, en Quilmes; la invitaron a la dependencia policial tras haber hablado con ella a través de las redes sociales y allí la llevaron a una cama y la violaron.
De acuerdo con el relato de F., todo ocurrió el jueves de la semana pasada. La denuncia, en tanto, ingresó a la Comisaría de la Mujer y la Familia el último domingo y, según relató la joven en ella, esos mismos agentes la abordaron en un auto y la llevaron a un departamento en la misma zona, donde "la hicieron bañarse, afeitarse las piernas y lavarse los dientes", luego dieron pastillas y volvieron a abusar de ella junto con "otras dos personas que vivían en el mismo edificio".
Ninguno de los atacantes pudo ser identificado hasta el momento por la víctima, pero los detectives analizan las conversaciones a través de redes sociales y las cámaras de seguridad con el propósito de recoger pistas.
LAS PERICIAS CONFIRMAN EL ATAQUE SEXUAL
El examen médico realizado a la víctima constató lesiones en su cuerpo compatibles con un ataque sexual. "Se está investigando. Las lesiones existen. Tenemos que comprobar cómo se produjeron y en qué lugar. La chica no pudo aportar muchos datos", explicaron fuentes judiciales vinculadas al caso en diálogo con el sitio TN.com.ar.

F. mencionó que, cuando ocurrió el segundo ataque, se dirigía a la casa de su hermana y fue interceptada a la altura de una plaza por los agresores, a quienes describió como "personas altas y robustas".
La causa, por su parte, quedó en manos de la UFIJ N°8, que investiga delitos contra la integridad sexual y cuyo titular es el fiscal Alejandro Ruggeri. El expediente fue caratulado como "abuso sexual con acceso carnal" y a raíz de la denuncia también tomó intervención la división de Asuntos Internos de la Policía Bonaerense.