Luego de la amenaza de bomba en el Teatro Argentino, previo a la presentación de Cristina Fernandez de Kircher; en las últimas horas de este viernes, el presidente Alberto Fernández denunció penalmente que su hijo mayor, Estanislao Fernández, recibió amenazas a su teléfono personal vía Whatsapp. El mensaje decía “Cuidate, vas a hacer boom”, dice la denuncia.
Enterado de la situación, el presidente decidió hacer él mismo la denuncia vía policial, en la misma Casa Rosada. Intervino el juzgado de turno con la Policía. En este caso, el juzgado federal 9, hoy a cargo interinamente de la jueza María Eugenia Capuchetti tras la jubilación de Luis Rodriguez el mes pasado, con la intervención del fiscal Guillermo Marijuan.
De inmediato Capuchetti dispuso medidas urgentes, que incluían hacer las primeras diligencias para resguardar el mensaje amenazante y avanzar sobre la identificación del emisario. Además se dispuso reforzar la seguridad de Estanislao. Por sorteo, la causa ya pasó a manos del juez Daniel Rafecas y cuenta con la intervención del fiscal Eduardo Taiano, quien da curso a la investigación, Informó Infobae.
Generalmente, en este tipo de hechos, las líneas de investigación apuntan a establecer el nombre del titular del dispositivo utilizado al momento de la intimidación virtual, como así también saber si tiene redes sociales y la geolocalización del equipo. Según fuentes judiciales, ya se está trabajando sobre el apoyo tecnológico para poder identificar al agresor.
Esta no es la primera vez que el primogénito del Presidente es blanco de amenazas. Ya en julio del 2021, Estanislao, también conocido como Dyhzy, había sido atacado vía redes sociales -Youtube, Instagram y Facebook) y por correo electrónico. El material probatorio, que barajó el juez Sebastián Casanello -quién en ese momento ocupó el cargo interino del Juzgado Fedral N°12-, evidenciaban amenazas anónimas, que el artista artista drag queen recibió desde junio del año 2020 hasta el 13 de julio del 2021.

Estas habían sido efectuadas por diferentes usuarios de redes sociales y desde un correo electrónico, a fin de amedrentar al joven y a César Damián Cabrera. Los mensajes decían que tanto Estanislao Fernández como Damián Cabrera serían “cargados en un Falcon verde”, que “los iban a torturar”, “a cortar la cabeza”, “a quemar vivos”, “a tirarlos en un basural”.
Por el hecho, la pesquisa logró determinar la dirección de IP de donde salieron las amenazas, que se ubicaba en la localidad de Eduardo Castex, en La Pampa, en una vivienda habitada por los hermanos Alejandro y Luis María Dagnino. Al arribar al domicilio, personal policial encontró un revolver calibre 32 largo, con siete municiones.
Alejandro Dagnino, quien admitió haber enviado los mensajes intimidatorios, fue procesado por amenazas, con prisión domiciliaria y embargado por dos millones de pesos. Además en 2022 se dispuso que debía realizar tareas comunitarias y cursos en el INADI para reparar el delito. En tanto, Luis María, fue excarcelado, sometido a tobillera electrónica y embargado por un total de 200 mil pesos.