La Cámara de Apelaciones de La Plata confirmó la absolución de Lucas Grippo, quien fue denunciado por su expareja Melina Cruz por presuntos malos tratos y golpizas, hecho que no pudo ser corroborado en segunda instancia judicial. Así, la Sala IV confirmó la resolución dictada por el juzgado Correccional 1 de la capital bonaerense.
En su voto, el juez Ariel Argüero sostuvo que “más allá de que el relato de la damnificada pudiera tener visos de credibilidad, en función de los dichos expuestos en el marco de la denuncia formulada que diera inicio a la investigación y de los expuestos oportunamente en el marco de la audiencia, como así del enfoque que debe darse a ese tipo de hechos en función de la amplia perspectiva de género con que deben ser abordadas este tipo de cuestiones, que se enmarcan dentro de la complejidad que presentan reiteradas relaciones de conflictividad de parejas, asimismo contando para ello con la debida intervención y asistencia de profesionales y especialistas en la materia; sin embargo es necesario establecer en esta instancia, que estos extremos han de ser verificados y contrastados de manera conjunta con el resto de las probanzas que deben ser evaluadas (…) al momento de dictar un fallo”.
El magistrado advirtió que “existen graves falencias que -en principio- provienen del propio relato producido por la víctima, en torno a circunstancias que resultan por demás relevantes para la acreditación de los hechos y la intervención del imputado conforme los dichos que resultan de la denuncia, y que deben ser valorados -tal como se dijera- de manera objetiva, armónica e integral con todas las otras constancias que fueron relevadas” en la investigación penal.
Tras analizar el caso, Argüero concluyó que no pudieron aportarse en la causa “testimonios, ni existen constancias de que Grippo, hubiera sido visto en el lugar de los hechos por testigos o en las inmediaciones, al tiempo de ocurridos los mismos”. Además, no existen “registros fílmicos de cámaras de seguridad barriales, privadas o municipales, que permitan acreditar” la agresión denunciada en la vía pública “con debida precisión”. El voto fue acompañado por el camarista Ernesto Ferreira.
Grippo contó en este juicio oral con la defensa de los abogados Julio Beley y Bruno Strassera, quienes confirmaron que estaban esperando esta resolución para comenzar con las demandas por “daños y perjuicios” en sede Civil y la apertura de la investigación penal por “falsa denuncia”.

La resolución de primera instancia (ahora revisada y confirmada) fue dictada el 26 de diciembre de 2022. Tras la lectura del veredicto Grippo señaló: "Se terminaron siete años de persecución constante por falsas denuncias de Melina Cruz y su familia. Me hicieron vivir un calvario que no le deseo a nadie. Mucho menos, pasar dos meses detenido de una manera injustificada, como me hicieron vivir".
De acuerdo con la denuncia, el conflicto entre ellos comenzó en 2011, cuando Cruz decidió separarse de él a los cincos meses de comenzada la relación. Según su testimonio, fue por las agresiones que recibía. Ella quedó embarazada en 2012 y tuvieron una hija.
A pesar del estado de la mujer, el sujeto habría continuado con el maltrato físico y llegó a amenazar de muerte a ambas. "Dice que nos va a pegar un tiro en la cabeza a las dos", había contado a los medios, al tiempo que agregó: "Ya no sé qué hacer, necesito que la Justicia actúe. La perimetral no sirve, porque él manda a otra gente a pegarme. Tiene conocidos en la barra de Gimnasia y Estudiantes".

El joven fue denunciado al menos 13 veces por violencia de género en los años sucesivos. En 2018, Cruz denunció que fue atacada por el acusado y un grupo de violentos que lo acompañó. A raíz de ello, sufrió varias lesiones, incluso heridas cortantes que le ocasionaron con un arma blanca y que fueron constatadas por el cuerpo médico de la Comisaría de La Mujer de La Plata. En el informe, se destaca que la mujer padeció "equimosis bipalpebral en ambos ojos, varias heridas lineales paralelas entre sí, horizontales en un área de seis centímetros de largo en cara externa de antebrazo derecho; y heridas lineales, superficiales y paralelas entre sí en región abdominal alta, cuatro centímetros por fuera de la línea media hacia la derecha que son compatibles con lesiones producidas por apoyo y deslizamiento de elemento con punta y filo".
Cabe señalar que Grippo ya había ido a juicio en noviembre del 2019 por presuntas amenazas hacia Melina Cruz, denunciadas en 2016. Luego de exponer las pruebas durante el debate, la fiscal Claudia Cendoya decidió desistir de la acusación, por lo que el acusado quedó absuelto de forma inmediata.
En el fallo, el juez Eduardo Eskenazi sostuvo ante la fiscal: "Si usted hubiese acusado, Grippo igualmente hubiese sido absuelto".