La directora de la ANSES, Fernanda Raverta, analiza junto al ministro de Economía Sergio Massa, la posibilidad de otorgar un bono no remunerativo de $10.000 a las jubilaciones mínimas, que con ese extra llegarían a ser de $70.000. Es que se suma la actualización de las jubilaciones, que se realiza cuatro veces por año y se calcula de forma trimestral.
El aumento se realiza a partir de un coeficiente integrado por la recaudación previsional y la evolución de los salarios del sector formal, Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). En marzo de 2022, las jubilaciones tuvieron un alza del 15%, en junio del 12,28%, en septiembre del 15,58% y en diciembre, del 15,62%.
La última actualización para el sector pasivo fue en ese mes (diciembre), del 15,62%. Así la jubilación mínima quedó en $50.124 y se le sumó un bono adicional dividido en tres tramos de $10.000 para que el haber inicial quedara por encima de los $60.000.
La última parte de este refuerzo se terminó de pagar en febrero. Con la actualización del 18% a partir de marzo la jubilación mínima pasará a ser de 59.146 pesos, menos de lo que estuvieron cobrando en los meses anteriores. Por ese motivo la ANSES analiza la posibilidad de otorgar otro refuerzo para el período de marzo, abril y mayo.
Cabe destacar que en siete de los 12 meses del 2022 hubo bonos para los jubilados. En abril se pagó un refuerzo de $6000, en mayo otro de $12.000 y en agosto de $5000, mientras que en septiembre fue de $4000, octubre y noviembre (de $7000) se pagó un bono dividido en tres tramos, al igual que el último refuerzo que se pagó en diciembre de $7000. En enero de 2023 fue de $10.000 y febrero $10.000.
Estos bonos solo los reciben jubilados/as y pensionados/as con los haberes más bajos, y no se toman en cuenta para los futuros aumentos de los haberes. Aproximadamente dos millones de jubilados y pensionados no recibieron el bono y no cuentan con ninguna compensación además de su haber normal.