Un profesor de vóley de La Plata acusado de malos tratos fue preventivamente suspendido por la Federación Metropolitana de Vóley (FMV). Las autoridades de la organización decidieron alejarlo de todas sus funciones luego de que fuera denunciado por insultos, humillaciones y violencia.
En una nota presentada ante la Liga de Vóley Platense (LIVOP), anunciaron la medida cautelar y remarcaron que esperarán la resolución del Tribunal de Disciplina: “Teniendo en cuenta la gravedad de los hechos denunciados, la cantidad de firmantes, las pruebas aportadas y siendo que la LIVOP actúa dentro de la órbita de la FMV, este Consejo Directivo decide suspender cautelarmente en toda función al denunciado, hasta tanto resuelva el asunto el Tribunal de Disciplina. A tal efecto, enviamos las presentes actuaciones”.
Vale destacar que todo comenzó el año pasado cuando el hombre se desempeñaba como entrenador en un club de La Plata y fue expuesto por sus propias jugadoras, que lo denunciaron por diversas agresiones. Los "enojos" subidos de tono, humillaciones y hasta violencia física desataron una ola de denuncias y generaron un fuerte cimbronazo el vóley local.
"Esto surgió el año pasado (2022) cuando explotó la situación con el entrenador, C.L.. A principios de año, cuando volvió la pretemporada, él estaba entrenando a un equipo de vóley en el club Villa Elvira, pero en una juntada se conocieron chats donde él hablaba mal e insultaba a sus jugadoras. Por el enojo surgió la pregunta de qué estaba pasando realmente... nosotras veíamos su violencia como algo normal, porque al ser una liga y un equipo competitivo claramente iba a haber enojos o insultos o estrés, pero nunca pensamos que por privado a las jugadoras las insultaba de tal modo", así comienza el relato que hizo una de las jugadoras que expuso a su exentrenador junto a varias de sus compañeras al conocerse una trama de maltratos sistemáticos, y quien además agregó: "Ahí explotó todo, empezamos a decir 'bueno', esto es una situación que pasamos por alto porque lo tomamos como normal, como algo del deporte competitivo. Pero él por privado hablaba mal de sus propias jugadoras con otras jugadoras, insultaba, contaba intimidades".
"Lo que hicimos fue escracharlo públicamente para ver si la Liga de Vóley Platense (LIVOP) actuaba de alguna manera para darlo de baja como entrenador, pero la Liga dijo que tiene que haber una denuncia penal e intentamos hacerla pero Fiscalía no nos la quiere tomar", sostuvo la joven y explicó que el Club Villa Elvira despidió al entrenador tras las acusaciones, así como también lo hicieron otras instituciones; pero así continúa entrenando. "Lo echaron de Villa Elvira, de El Cruce, de Alumini. Fueron los clubes los que prohibieron la entrada del entrenador, las jugadoras no porque no es una situación que las abarque. De hecho hubo jugadoras que jugaban con él y cuando se fueron a distintos clubes, pedían por favor que no entre", sumó la joven, que pidió no ser expuesta con su nombre, en diálogo con 0221.com.ar.
Con ese panorama a principios y mediados del año pasado el acusado dejó de intentar ingresar a clubes durante algunos meses, con lo cual "se calmó la situación; pero volvió a arrancar en noviembre cuando (ya en otro club) otra vez pasaron situaciones de violencia, donde él en las canchas les gritaba a las jugadoras, gritos enojados, de revolear cosas, a ese nivel". "Bardeaba, decía cosas como 'no puede ser que la pelota caiga en el medio, son unas hijas de puta'. Las jugadoras lo tomaban como algo normal, pero lo comparabas con otros entrenadores y la verdad no era normal", agregó la joven.
"Otra de las cosas que expusimos es que hacía jugar a sus jugadoras lesionadas. Como no le gustaban las jugadoras que había, que 'no eran de tanto nivel' como las otras que estaban lesionadas, entonces las hacía jugar igual. Obvio, después no se hacía cargo de cómo quedaba la persona post partido", sostuvo la jugadora sobre los maltratos y agregó que, estando lesionadas o no, todas eran obligadas a estar en la cancha y a disposición suya porque faltar a entrenar, por el motivo que fuese, podría significar su expulsión.
Según denunciaron y expusieron públicamente deportistas a través de una cuenta de Instagram creada específicamente para dar a conocer el caso, cada vez que el hombre se enteraba de alguna intimidad de una jugadora lo "usaba" en la cancha para demostrar su enojo. "Por ahí decía 'esa es una puta' o 'claro, vos porque te acostás con tal y tal". También usaba comentarios del tipo 'es una gorda de mierda' o 'como no le gusta el miembro del hombre'. Todas situaciones que pasábamos por alto hasta que nos cansamos. Porque no nos escucha la Liga, la gente que tiene que tomar acciones y decisiones, entonces la única opción que tuvimos fue escrachar, pero tampoco el escrache nos ayudó, porque como el ambiente es chiquito, él todavía se sigue presentando y lo siguen contratando en otros clubes", aseveró.
En una de las fotos del Instagram donde publicaron su denuncia, puede verse también una herida con un hematoma importante. "Eso fue en un momento a principios del año pasado: estábamos entrenando todas y en un entrenamiento que no nos salió decide tirar una pelota agresivamente, porque hacía eso. Como se enojaba porque no nos salía un entrenamiento decía bueno, 'voy a sacar yo'. Y sacaba, arrancaba normal pero cuando veía que no había una mejoría se enojaba y, o pisaba la pelota en el medio para que se vaya, y gritaba, o directamente atacaba y le pegaba a alguna jugadora con la pelota. En este caso la golpeó en el muslo, entre la cadera y el muslo. Ahí todavía no lo habíamos escrachado, lo hicimos cuando nos enteramos de toda la situación que se hablaba detrás de nosotras. El club decidió echarlo, él se fue con medio plantel y la mitad se quedó; esa mitad que se quedó lo empezó a escrachar públicamente para tratar de que no entrene más", precisó la jugadora.
Además, aclaró que C.L. "no tiene carnet de preparador físico ni entrenador de vóley" porque "cuando iba a arrancar a hacerlo, el club no se lo permitió", por lo que actualmente está entrenando a jugadoras sin certificación. "Se presenta con carnet de jugador y al serlo, no se toman las medidas que deberían tomarse para que no entrene más a las chicas", agregó la deportista.
En medio del calvario que les tocó atravesar, la joven lanzó una solicitud urgente: "Pedimos que esta persona no esté más, hay muchos clubes que lo permiten porque no están enterados o porque no le dan pie al tema, pero nosotras como mujeres y deportistas nos cansamos. Es una situación donde hay violencia, agresividad, insultos... y donde hay violencia, ya sea física o psicológica, a las personas y a las jugadoras les perjudica. Queremos que no esté más en la cancha", reclamó.