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¿Juntos o el Frente de Todos? El juego político a dos puntas de UPCN para el año electoral

El sindicato que conduce Fabiola Mosquera pone fichas a un lado y otro de la grieta de cara a los comicios de fin de año.

Aunque resta para el cierre de listas, la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) que quedó al mando de Fabiola Mosquera en la Provincia ya comenzó a hacer su juego electoral, primero con Juntos por el Cambio y apenas días después con el Frente de Todos. ¿De qué lado está?

Cuatro días antes de Navidad, la jefa de UPCN seccional Buenos Aires le prestó las instalaciones del camping de UPCN, en Los Hornos, al intendente Julio Garro  para el asado de fin de año en lo que fue un virtual lanzamiento por la reelección. Allí, ante cinco mil personas entre funcionarios, militantes, referentes barriales, empresarios y referentes de organizaciones, el jefe comunal repasó sus siete años de gestión y plantó las bases de su plataforma electoral 2023. El préstamo cayó mal entre la dirigencia peronista.

Apenas una semana después, UPCN mostró otras fichas en la "mateada" que el gobernador Axel Kicillof  encabezó en la plaza Islas Malvinas, organizada por el peronismo platense. El gremio copó el mitín con sombrillas azules y blancas ubicadas justo detrás del mandatario y volantes con la leyenda "Axel 2023" que fueron lanzados por toda la plaza. Mosquera se ubicó a apenas un metro de Kicillof marcando presencia. 

Tras el fallecimiento de Carlos Quintana, en julio de este año, Mosquera quedó al frente del sindicato y desde entonces viene levantando el perfil y aceitando vínculos con distintos actores de la política local y provincial. Acaso para no repetir la mala elección de 2019, Mosquera decidió abrir el paraguas (o la sombrilla) temprano, aunque deberá definir de qué lado se queda. En aquel momento electoral, Quintana jugó para María Eugenia Vidal convencido de que la entonces gobernadora iba a resultar electa, algo que no ocurrió.

El apoyo a Vidal no lo dejó bien parado cuando Kicillof dio el batacazo en las PASO de 2019 y finalmente resultó electo. El gobernador ya mostraba en campaña la sintonía fina con la CTA, y especialmente con ATE, rival de UPCN. Por esto, apenas asumió Kicillof, Quintana buscó acercarse de todas formas a la flamante gestión. Una anécdota de diciembre de 2019 pinta la "desesperación" del líder gremial por caer bien en el gabinete antes del arranque de las primeras paritarias. Quintana envió una caja de chocolates por fin de año al gobernador y a todos sus ministros por fin de año, pero los obsequios fueron devueltos en las mismas condiciones en las que llegaron: cerrados.

Aunque no logró tener la fluidez ni la cercanía que tuvo con el exgobernador Daniel Scioli y Vidal, Quintana mantuvo hasta su muerte una relación políticamente correcta en estos años con Kicillof y su ministra de Trabajo, Mara Ruiz Malec. La relación fue correcta pero distante y esa justamente esa distancia la que Mosquera viene buscando achicar desde que tomó las riendas del sindicato.

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