Durante los últimos días una gran tristeza invadió a todo City Bell por la muerte de un histórico zapatero del barrio. En ese marco, los vecinos realizaron una emotiva despedida a Genaro Marino, un hombre que llegó desde Italia y atendió por más de 50 años su local ubicado en calle 473 entre 19 y 20.
Los frentistas organizaron un evento el pasado sábado para darle el último adiós a Marino, quien arribó a City Bell con tan solo 15 años y, por más de medio siglo, se destacó por su dedicación a su profesión, convirtiéndose en un referente de la región.
Genaro arribó a City Bell un 28 de abril de 1957 junto a su madre Doménica Villani de Marino, y sus hermanos Amado, Antonio, Giovanni y Vicenzo. Lo hicieron tras navegar durante 18 días en el barco "Entre Ríos", provenientes de su pueblo natal, Nusco, en la provincia de Avelino, en el sur de Italia.
Tras el fallecimiento del histórico zapatero, no tardaron en aparecer las conmovedoras palabras de despedida y los mensajes de los vecinos en redes sociales: "Te tocó la hora de partir, apreciado Genaro Marino. Queda en nosotros tu ejemplo de trabajo, simpatía por tu dedicación y cordialidad hasta el afecto, también, a los animales", expresó una de las vecinas.
Asimismo, otro frentista sostuvo: "Qué tristeza, un tipo sencillo y bueno. Una postal del barrio verlo en la vereda con la bici apoyada en la pared o laburando en la zapatería", mientras que otra vecina agregó: "Divino Marino. Sonrisa y chistes cortos, pero al pie. La zapatería de ellos, lo mejor de City Bell".