La detención de un joven de 19 años como principal sospechoso del crimen la mujer trans Ariana Díaz Chávez el pasado 15 de diciembre fue el resultado de un trabajo de investigación en el que varios elementos resultaron claves: además de las horas de filmación que fue analizadas, resultaron decisivos un teléfono celular, un buzo blanco con capucha y una camiseta argentina con el número 10 de Lionel Messi.
El cuerpo de Ariana Díaz Chávez fue hallado en el departamento que habitaba en 7 entre 58 y 59 con un cinturón anudado al cuello que presuntamente fue accionado por su atacante para provocarle la muerte por asfixia. Ahora se determinará el movil del crimen ya que en principio parecía descartado el robo, ya que no hubo puertas forzadas, signos de violencia previa en el lugar ni tampoco faltantes.
Lo que las fuentes de la investigación indicaron a 0221.com.ar en aquel momento permite inferir que se configura un "transfemicidio". Entre lo elementos que tienen en cuenta y orientan la investigación aparece lo que podría ser un vínculo entre víctima y victimario: "No es homicidio y todo indica que el asesino es alguien con quien la víctima tenía trato", indicaron en ese momento las fuentes.
Según fuentes policiales, la identificación del sospechoso se logró después de analizar más de cien horas de grabaciones de distintas cámaras de seguridad, muchas de ellas el mismo día del crimen cuando el joven entró y se retiró del departamento cuatro después.
De acuerdo a las mismas fuentes, se pudo determinar que el sospechoso entró con una ropa y salió con otra, además de llevar consigo una valija que no tenía al momento de la entrada. Esas imágenes permitieron además detectar el rostro y compararlo con otras imágenes y cotejarlo con testigos que terminaron de cerrar el círculo. Respecto de las prendas, el parte policial indica que de acuerdo al registro de las cámaras de seguridad privadas se observa que el imputado ingresa al departamento "vistiendo en la parte superior un buzo de color blanco", mientras que a"l retirarse del mismo viste una remera de la sección de fútbol argentina". Ambos elementos fueron encontrados en su casa de Altos de San Lorenzo cuando fue detenido.

El otro elemento clave, que terminó de cerrar el círculo sobre Edgard Ramírez Vega, tal el nombre del sospechoso, fue un elemento que terminó de ubicarlo como principal sospechos: un celular que se llevó del departamento y entregó a un tercero como parte de pago. Fue esa persona quien lo identificó en las imágenes de video que había obtenido la policía. Es que los investigadores lograron determinar que el aparato en cuestión fue impactado por una nueva tarjeta SIM y se puso en uso, lo cual permitió rastrear al nuevo tenedor del equipo.
También se obtuvieron sus perfiles en las redes sociales, lo cual permitió identificar ropas que usó el día en que se produjo el crimen. Con esas pruebas y bajo instrucciones de la UFI Nº8 de La Plata, efectivos policiales se dirigieron este jueves a un domicilio de 89 entre 27 y 28 de Altos de San Lorenzo donde lo detuvieron. El operativo transcurrió ante la presencia de los padres del implicado, quienes se sorprendieron cuando el joven confesó haber matado a la víctima y pidió disculpas por ello. Ahora deberá dar cuenta ante la Justicia en una causa por "homicidio agravado".