Finalmente llegó el día tan esperado para toda la comunidad de establecimiento educativo de 12 y 60. Es que desde este viernes, la institución pasó a llamarse formalmente Escuela Secundaria N°2 “La Legión”, tal como la conocen todos los vecinos de La Plata, aunque en los papeles figuraba como "España". Por este motivo, las autoridades realizaron un emotivo acto en la Plaza Máximo Paz, para celebrar el cambio de nombre y conmemorar un nuevo aniversario de La Noche de los Lápices. La actividad contó con la presencia de Pablo Díaz, exalumno de la institución y sobreviviente de trágico suceso ocurrido en septiembre de 1976.
Pasadas las 10.15, alumnos, preceptores, profesores, no docentes, familiares y exalumnos se acercaron hasta la plaza para participar de las actividades. El acto también sirvió para recordar lo sucedido a estudiantes de nuestra ciudad durante la última dictadura, quienes fueron secuestrados, torturados y desaparecidos por su militancia política.
Tras unas breves palabras, las autoridades y Díaz inauguraron una placa en la fachada del edificio en el cual se destaca el nuevo logo y nombre del establecimiento educativo: “La Legión. Emblema, orgullo y pasión”.
Tal como informó 0221.com.ar, la comunidad educativa de la histórica escuela de 12 y 60 votó a favor de la propuesta de cambiar el nombre de “España” por “La Legión”. La iniciativa, impulsada por las autoridades en el marco del 60 aniversario de su fundación, obtuvo 599 adhesiones, 8 nulos y 14 en blanco.

En 2012, ex alumnos de la escuela filmaron un documental llamado "Luz, cámara, escuela" en el que relataron el cómo y porqué del nombre, reconociendo que el sentido de inclusión de la institución los cobijó frente a la exclusión de otros establecimientos por un embarazo, o ser repetidor, o ser ciego, etc. y el nombre se mantuvo, casi clandestinamente, frente a toda oposición de ciertas autoridades.

“Por todo lo anterior, nos sentimos incluidos en los considerandos de la resolución 1504 / 11 que permitiría el cambio de nombre de una escuela cuando indica que el valor de la nominación de las instituciones educativas está directamente relacionado con la importancia de su identidad, como parte indisoluble de la cultura institucional como fomento del arraigo simbólico, ofreciendo identificaciones claras y consensuadas y consolidando el espíritu de pertenencia; y que una escuela con nombre propio, legítimamente construido, se reconoce como una comunidad de personas organizadas en torno a una cultura de saberes, interesas, valores y libertades con los que se construyen proyectos colectivos, grupales y personales'… etc.", fundamentaron en aquel momento.

"En esta escuela se vive una paradoja única: los que no la conocen la suelen denigrar o despreciar. Los que llegan, se quedan y no se quieren ir. Y se refieren a ella como: La Legión. El cambio de nombre sería sólo legitimar lo que es así de hecho desde hace 60 años", concluyeron.