La semana pasada ocurrió un hecho importante para la comunidad educativa de la ciudad y es que, tal como informó 0221.com.ar, se reinauguró el moderno Jardín ° 946 del barrio Los Porteños, el cual había sufrido un incendio en 2018 y fue completamente reconstruido. Ahora permitirá la ampliación en un 40% de la currícula de la institución.
Esta obra genera un impacto positivo para el conjunto de la comunidad educativa, ya que más familias podrán contar con el Jardín público para los hijos más cerca de sus casas. "En menos de 270 días se culminó la obra que los vecinos esperaban desde hace 4 años. Se hizo un jardín mucho más grande después del incendio, lo cual genera que muchos chicos del barrio que no tenían cupo para ir al jardín de la zona, ahora puedan hacerlo", explicaron fuentes de la secretaría de Cultura y Educación de la Comuna a este medio.
Con recursos provinciales del Fondo Educativo 2021, se presentaron las nuevas instalaciones del jardín que había sufrido un incendio a partir de un ataque vandálico. De esta forma, se brinda mejores condiciones para los alumnos de la institución, quienes estaban siendo recibidos en otras escuelas del barrio Los Porteños.
Desde el Municipio destacaron que la obra, la cual en un principio estuvo suspendida en tres oportunidades, permitió aumentar en un 40% los cupos, para que más chicos de la zona estén escolarizados.
En tanto, el jardín cuenta con una matrícula de 180 niños, distribuidos en dos grupos en el turno mañana y otros dos en el turno tarde; la mayoría de ellos viven en Los Porteños y El Rincón.

Fuentes comunales explicaron que los trabajos edilicios en el jardín incluyeron una ampliación del proyectado originalmente con la construcción de tres aulas, una cocina más grande, un SUM, una sala de dirección, una sala de docentes y una oficina, además de adecuar todo el espacio con parquización, la señalética correspondiente y colocar juegos nuevos en el patio.
El proyecto se propuso en dos zonas, generando una tira de aulas y SUM ganando las visuales al patio, desde donde se proyectó una expansión hacia el mismo que acompaña a las funciones; y por otro lado se hizo una línea de servicios compuesta por las salas administrativas, el SUM, el depósito y un espacio de circulación desde la cual se proyectó el ingreso al Jardín, techado con una gran estructura metálica y chapas abovedado.
En ese sentido destacaron que cada aula se pensó con su expansión y baño individual adaptado para chicos con discapacidades, construida de ladrillo cerámico hueco, carpinterías de aluminio, cerramiento de seguridad con metal desplegado y perfiles en “L” soldados entre sí.

Además, explicaron que la obra se realizó con vigas reticuladas conformada con perfiles "L" y planchuelas soldadas entre sí, más correas "C" galvanizadas cada 0,70 centímetros apoyada en dos vigas canaletas de hormigón armado, sobre las cuales escurre el agua del techo abovedado.
Finalmente, vale subrayar que, para llevar a cabo la ejecución, se realizó u estudio del suelo, limpió y niveló el terreno, además de demoler la estructura que había quedado tras el incendio. Eso implicó efectuar tareas de relleno, nivelación, compactación mecánica y excavación manual del suelo.