Con la declaración de testigos de concepto de la defensa finalizó la etapa de prueba en el juicio oral para Andrés Ombrossi el único de los acusados que no evitó el debate público del caso, en el que se juzga un millonario desvío de fondos del Astillero Río Santiago (ARS) durante los años 2012 y 2013. El resto de los procesados presentó un acuerdo de juicio abreviado que deberá ser resuelto por un Tribunal Oral Criminal de La Plata, según confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
En el banquillo de los acusados iban a estar el expresidente del ARS Héctor Scavuzzo junto a Rodolfo Elisetch (excoordinador de sueldos y jornales), el exgerente general Julio Borovik, el exsecretario de presidencia, Oscar Borcerio; y el empresario Roberto Fiocca. Las defensas presentaron acuerdos para evitar el debate oral a cambio de aceptar su responsabilidad en los hechos y comenzar a reparar el daño generado, tal como informó este medio. El único acusado que se negó a hacerlo, declaró y se sometió a preguntas de los fiscales Jorge Paolini y Victoria Huergo. También respondió las preguntas aclaratorias de los jueces que integran el Tribunal Oral Criminal I de La Plata.
Ese testimonio volvió a poner en escena la presunta responsabilidad del exministro de Producción bonaerense Cristian Breitenstein durante el segundo mandato del exgobernador Daniel Scioli. También apuntó a los exfuncionarios Héctor Scavuzzo, Rodolfo Elisetch y Oscar Borcerio.
Ombrosi era funcionario del Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires. Nunca trabajó en el gigante naval de Ensenada, pero se sospecha que facilitó la entrega de 10 curriculums (CV) de personas con los que se realizaron contratos laborales a espaldas de los aspirantes. Fueron nombrados como personal jerárquico del ARS con salarios que se pagaban en efectivo, por las sumas que oscilaban entre 30.000 y 35.000 pesos entre los años 2012 y 2013 y cuando la cotización oficial del dólar era de entre 4 y 5 pesos argentinos por cada unidad de la divisa. El dinero era transportado mensualmente en un camión de caudales, según confirmó el Banco de la Provincia de Buenos Aires; y se cree que se fueron desviados unos 16 millones de pesos, un equivalente a 4 millones de dólares.
En relación al monto de dinero desviado desde al Astillero, Ombrosi no dudó en sostener que "tanta plata no termina en Scavuzzo". Uno de los jueces le preguntó si sabía sobre el destino final de esos fondos a lo que respondió: "Si hubiera tenido información la habría aportado".
La resolución del expediente está en manos del Tribunal Oral Criminal I de La Plata integrados por los jueces Hernán Decastelli, Ramiro Fernández Lorenzo y la jueza Cecilia Sanucci, quienes el 31 de agosto escucharán los alegatos de las partes. La defensa está en manos del abogado platense Juan Pedro Chaves.