El Gobierno nacional y los gremios docentes universitarios llegaron en las últimas horas a un nuevo acuerdo paritario por el que los trabajadores del sector percibirán un aumento salarial del 21% para lo que resta del año. Los profesores acordaron además que habrá una revisión en octubre para analizar la pérdida de poder adquisitivo frente a la alta inflación que se vive en Argentina.
En la reunión que encabezó el ministro de Educación, Jaime Perczyk, los trabajadores y el Gobierno cerraron un acuerdo que prevé un aumento del 7% en agosto, 5% en septiembre y 9% en diciembre.
"En momentos de incertidumbre como el que estamos transitando, entendemos que es mejor realizar estos 'acuerdos salariales cortos' de forma de ir evaluando mes a mes a la inflación y no perder poder adquisitivo", explicó el secretario General de la Asociación Gremial de Docentes de la UTN (FAGDUT), Norberto Heyaca, y propuso dichos arreglos para definir los ajustes salariales por inflación sean "bimestre por bimestre".
En cuanto a la garantía salarial, el aumento será de $5.000 por cargo para los docentes con dedicaciones simples y semi exclusivas y de $10.000 por cargo para las dedicaciones exclusivas.
"Con este acuerdo se garantiza un incremento general para el presente año y se cumplen las premisas de monitoreo continuo y atención de necesidades de los salarios más bajos del sistema universitario", indicó por su parte la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), que también aprobó la propuesta.

A pesar del bono, el dirigente de FAGDUT, José Gabriele, se explayó sobre el salario de los colegas que recién se inician en la docencia universitaria y pidió "un aumento importante de la garantía salarial, que beneficie a las y los trabajadores docentes universitarios con salarios más bajos, que son los más golpeados por la inflación".
Todas las federaciones docentes manifestaron su preocupación por las dificultades en las obras sociales de las universidades y en las actualizaciones de las jubilaciones docentes.