“Te llevas mi vida entera y dejas un vacío inmenso que jamás lo voy a superar. Te amo, pero no voy a parar hasta que hasta que paguen todos y esas dos mujeres asesinas no tienen perdón de Dios, te lo prometo hija de la abuela”, fueron las palabras que utilizó la abuela de Pía Larrea, la criatura de 2 años que fue asesinada en una vivienda de Ensenada. En medio del dolor, Carolina Salas se despidió de su nieta y pidió justicia para encontrar a los autores del salvaje tiroteo que se desató en el barrio El Dique.
Todo ocurrió el martes pasado a las 23, cuando la familia de Pía estaba celebrando el estreno de la casa que había comprado hacía apenas unos días. La tranquilidad se vio perturbada cuando la mujer que les habría vendido la propiedad llegó para reclamarles un monto adeudado. Afuera, había tres personas que la acompañaban.
En medio de una acalorada discusión entre las partes, los implicados ingresaron con vehemencia y desataron una balacera en el interior. Los investigadores determinaron que efectuaron un total de trece disparos y uno de ellos hirió a Pía, quien falleció poco después. Todo se habría producido e medio de una trama de estafas inmobiliarias. En medio del caos y la conmoción, los propios familiares de la víctima lograron reducir a uno de los atacantes, mientras que los restantes lograron escapar y todavía permanecen prófugos.
De acuerdo con las primeras precisiones, la familia había pagado una buena suma de dinero -cerca de 2 millones de pesos- por la compra de la vivienda, pero todavía debía unos 180.000 pesos. Esa deuda habría sido la que motivó el arranque de furia de los atacantes, que finalmente terminó en tragedia.
Fuentes cercanas al caso dijeron que, en los últimos días, personas cercanas a quienes vendían la casa violentaron las diferentes entradas de la vivienda y también realizaron llamados en los que amenazaban con ir hasta la propiedad a dispararles si no abonaban el dinero restante.
Los estruendos y los gritos provenientes del hogar causaron alarma en el barrio, por lo que fueron los vecinos quienes dieron aviso a las autoridades. Tras la llegada de los efectivos policiales y los médicos al lugar, se constató que la pequeña murió tras haber recibido al menos un disparo en la cara. Los agentes, en tanto, tomaron en custodia a uno de los atacantes que fue reducido por las propias víctimas del hecho.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N° 3, que espera por estas horas el resultado de la autopsia al cuerpo de la pequeña, ordenó la detención del sospechoso y lo indagará en las próximas horas. Otros dos agresores, por su parte, son intensamente buscados.