El papa Francisco negó que piense renunciar en un futuro cercano, ratificó su visita a Canadá el mes próximo y adelantó que espera poder viajar pronto a Moscú y a Kiev para ayudar a la paz en medio de la guerra desatada por la invasión rusa a Ucrania. "Nunca estuvo en mi cabeza. Por el momento no, de verdad", respondió el pontífice al ser consultado, en una entrevista con la agencia de noticias Reuters vastamente reproducida hoy por medios locales e internacionales, sobre los rumores de una eventual renuncia durante el verano europeo.
El Papa fue contundente y contó que está siendo tratado con terapia láser y magnética, y a su vez reconoció: "Estoy mejor, estoy mejorando de a poco". Reveló por primera vez sobre el origen del malestar en la pierna. “Técnicamente ya se ha hecho la calcificación, gracias a todo el trabajo realizado con láser, tecnoterapia y magnetoterapia. Y ahora hay que empezar a moverse porque hay peligro de perder músculo si uno no se mueve. Es un ligamento que se ha inflamado, y con esto andaba mal y se me movió un hueso, una fractura ahí y ese es el problema”.