"Si le pongo rejas, voy a sentir que estoy en una cárcel". Esa era la excusa que Marisa le decía a todos sus familiares y allegados que le recomendaban que le ponga más seguridad a su fachada con motivo de la inseguridad que rodea a la ciudad. Este fin de semana, esta vecina tuvo que cambiar su idea a partir de un terrible hecho que sufrió el pasado viernes en su casa de Villa Elvira y que la obligó a resguardarse de la ola de robos que se sufre en ese sector de la ciudad.



