Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentarán este lunes el proyecto de renta inesperada, para gravar los ingresos extraordinarios de las empresas como consecuencia de la guerra en Ucrania.
Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentarán este lunes el proyecto de renta inesperada, para gravar los ingresos extraordinarios de las empresas como consecuencia de la guerra en Ucrania.
La iniciativa había quedado relegada en medio de la fuerte crisis interna que atraviesa la coalición de gobierno, pero finalmente tomará fuerza y camino. Guzmán defendió la postura ante empresarios en cada oportunidad que tuvo. “Con el impuesto a la renta inesperada se busca un mecanismo que evite que el shock de la guerra en Ucrania sea regresivo e implique un retroceso en el desarrollo de nuestra sociedad”, dijo el titular del Palacio de Hacienda ante dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA).

La medida de los trabajadores bancarios no supone un corte de la atención y aunque durará solo 24 horas, no se descarta que pueda ocasionar inconvenientes.
Los vouchers educativos están dirigidos a familias con hijos en colegios privados subvencionados y el plazo para inscribirse vence esta semana.
El anuncio se dará tras la salida de Matías Kulfas del Ministerio de Desarrollo Productivo y su reemplazo por Daniel Scioli, luego de que se conociera un off del ahora exministro contra la vicepresidenta Cristina Kirchner.
¿EN QUÉ CONSISTE EL PROYECTO?
Según explicó Guzmán, “hubo empresas que tuvieron una renta inesperada, pero no por una inversión realizada” y sobre ellas se aplicaría el nuevo gravamen. Además, aclaró que “contrario de lo que se pregona, el impuesto busca incentivar la inversión empresaria”.
El cambio permanente en las reglas de juego es uno de los principales cuestionamiento del sector productivo a la hora de justificar la falta de inversiones y considera que este tipo de impuestos sigue ese mismo criterio, aunque Guzmán insista en lo contrario.
El proyecto lo había anunciado Alberto Fernández durante un acto con Guzmán. Según el Gobierno afectará a aquellas empresas que tuvieron ganancias superiores a los 1000 millones de pesos en el último año, según sus cálculos solo el 3,2% del total de las empresas.
A su vez, Guzmán trabajaba sobre una alícuota que se iría reduciendo a medida que las ganancias se reinviertan en la Argentina, en el anuncio de este lunes se conocerán los detalles del alcance.