En un clásico vibrante, parejo y con mucha tensión, Estudiantes y Gimnasia no se sacaron ventajas y terminaron empatando 1 a 1. El marcador lo abrió el León un tanto de Agustín Rogel y luego el conjunto Tripero lo empató con un gran gol de Cristian Tarragona, ambos jugadores figuras del encuentro.
Gimnasia empezó mejor, tomando la iniciativa, presionando alto y con la intención de darle al balón una circulación rápida, para culminar sus jugadas por los costados y aprovechando cada pelota que quedara bollando tras los despejes de la defensa Pincha. Por su parte, Estudiantes tardó en hacer pie y no podía tener la pelota y mucho menos el control de las acciones.
El Pincha tuvo un remate de media distancia en los pies de Rodríguez, que bien contuvo Rey, y también apostó a las arremetidas de contraataque con la velocidad de castro o alguna escapada de Del Prete. Pero no conseguían ser efectivos, y el Lobo seguía manteniendo el manejo del encuentro.
Y fue por arriba, con su arma predilecta, que Estudiantes emparejó las acciones y tuvo la primera situación clara en la cabeza de Boselli. Casi inmediatamente después, tras un despeje de un envío por arriba, apareció Emmanuel Más por las izquierda y entrando al área encontró solo frente al arco a Rogel, que solamente tuvo que saltar y darle un pase a la red con la frente. 39 minutos y 1 a 0 para el León.
El segundo tiempo arrancó con mucha intensidad y Gimnasia queriendo tomar la iniciativa. La movilidad de Ramírez y la persistencia de Tarragona para presionar y correr cada pelota, era lo mejor del equipo de Pipo. Y así fue como el goleador del Lobo se escapó por la derecha y a pura potencia entró al área del Pincha y remató cruzado, dejando sin respuestas a Andújar. 7 minutos del complemento y 1 a 1 el clásico.
Inmediatamente reaccionó el equipo de Zielinski, y Boselli tuvo una clara oportunidad que fue interferida por Morales. El Ruso mandó a la cancha a Leandro Díaz, para ganar peso ofensivo y adelantarse en el campo. Por el otro lado, Pipo mantuvo su idea original y privilegió siempre la tenencia al momento de manejar la pelota, aunque el cansancio se hizo notar y la precisión no era la misma.
Así los dos comenzaron a amoldarse al empate, aunque Estudiantes intentó quedarse con algo más, arremetiendo por arriba y por los costados con el desparpajo de Zappiola. Todo quedó en tablas para Pinchas y Triperos, quienes considerando que es el arranque de un nuevo torneo y lo que conlleva jugar un clásico, se van conformes y con la mira puesta en el futuro inmediato con los objetivos que se le acercan a cada uno.

Un apartado especial es para la pelea y cruce de cada clásico, que en las últimas ediciones fue bastante subido de tono y en donde salen a la luz algunas disputas personales entre los jugadores de los dos planteles. En este caso el que lo inició y unos de los protagonistas, fue Rodrigo Rey quien hizo un polémico gesto hacia la hinchada Pincha y desató el enojo de los jugadores albirrojos. Manotazo va, monotazo viene, amonestación para el arquero y varios cruces verbales, fue lo que terminó cerrando una nueva edición del derby platense.