Este martes a las 18.30 el Coro y la Orquesta Sinfónica Argentina se presentará en la Catedral de La Plata para interpretar la célebre Misa Criolla, de Ariel Ramirez.
Este martes a las 18.30 el Coro y la Orquesta Sinfónica Argentina se presentará en la Catedral de La Plata para interpretar la célebre Misa Criolla, de Ariel Ramirez.
El concierto es organizado por la Asociación Argentina de la Orden de Malta, la cual invitó a colaborar con la construcción de la parroquia Nuestra Señora Desatanudos del barrio de Melchor Romero y para construir un salón de usos múltiples que atenderá las necesidades espirituales y materiales de los vecinos.
Con casi seis décadas de trayectoria, la Camerata Bariloche ofrecerá un concierto único en el Teatro Argentino, con un repertorio de nivel internacional.
La exposición se está en el hall de Arquitectura de la UNLP y reúne producciones del Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales a lo largo de 30 años.
La Orquesta Sinfónica Argentina, que dirige Darío Inginioli está integrada por 55 músicos y 70 coreutas. Además, actuarán como solistas Duilio Smiriglia, tenor; Marina Silva, soprano; Alejandra Malvino, mezzosoprano; y Nicolás Faes Micheloud, en charango.
Desde abril de 2021, la Orden de Malta ha estado presente en el barrio Melchor Romero asistiendo semanalmente con alimentos a cinco comedores, lo que posibilitó que más de 600 chicos pudieran alimentarse.
Las entradas se pueden adquirir en el Museo de la Catedral de La Plata hasta la hora del concierto. El valor es de $500 que será equivalente a la compra de 20 ladrillos para finalizar la obra.
La Misa Criolla fue compuesta en 1964 por el maestro Ariel Ramírez y desde que fue grabada por Los Fronterizos se ha convertido en un patrimonio cultural latinoamericano.
Inmediatamente después del lanzamiento del Long Play en 1965, la Misa Criolla logró un enorme éxito mundial y fue grabada por cantantes de renombre internacional como José Carreras, Chabuca Granda y Mercedes Sosa. Cantantes líricos europeos y referentes del folk latinoamericano consagraron la vigencia en el tiempo de esta Misa cantada. Fue ingresada en el catálogo musical del Vaticano por el Papa Pablo VI, como una “obra de importancia religiosa universal”.