Tras el cierre de las audiencias públicas el Gobierno argentino decidió avanzar con los nuevos cuadros tarifarios de los servicios de luz y gas, que deberán ser publicados en los próximos días. Los incrementos, tal como se anticipó, serán inferiores a la variación de los salarios y comenzarán a aplicarse a partir del próximo 1° de junio en junio. El secretario de Energía, Darío Martínez, firmó las resoluciones que establecen las actualizaciones de las tarifas de gas y electricidad, publicadas este sábado en el Boletín Oficial.
Según informó el Ministerio de Economía, en el caso de la electricidad el incremento del Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST) Residencial estará en el orden del 26%, lo que impactará en las facturas de usuarios tipo con consumo promedio en el área del Gran Buenos Aires con una suba del 16,53%. En cada provincia el incremento en las facturas de luz será distinto, pero siempre inferior porcentualmente al que se registrará en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Mientras que en el caso de los usuarios con Tarifa Social, por su parte, la suba de la factura en el Gran Buenos Aires será de 7,7% promedio.
Las autoridades argentinas indicaron que los beneficiarios de la tarifa social a lo largo del año tendrán en sus facturas incrementos totales inferiores al 21,6%, un porcentaje equivalente al 40% del incremento registrado por el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) durante el 2021. El resto de los usuarios residenciales tendrán en promedio aumentos en sus facturas totales anuales inferiores al 42,7%, un porcentaje equivalente al 80% del CVS de 2021.
En lo que respecta al gas, los usuarios con tarifa social no tendrán ningún aumento y para el resto de los ciudadanos de todo el país, el precio de venta del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) aumentará entre 41,7% y 46,3%, lo que representará un aumento en la factura promedio para usuarios residenciales de entre 18,55% y el 25%.

En el caso de los comercios, la suba será en promedio del 36% porque el valor agregado de la distribución tiene un peso más grande en las facturas, lo que cobran las empresas y no la energía en sí. "Como el peso de la energía es más bajo se puede aumentar más teniendo el mismo impacto en la factura", destacaron desde Economía.

Desde las empresas del sector, que son las encargadas de realizar el proceso de facturación a los usuarios, aseguran que una vez publicadas las nuevas tarifas se requieren al menos entre 15 y 20 días para aplicarlas —y 60% en el caso de una segmentación—, por lo tanto impactarían en los bolsillos de los usuarios recién en julio o agosto, según el período de facturación de cada cliente.