"La universidad es parte de la historia de la ciudad de La Plata y la ciudad es parte de la Universidad, hay una sinergia total. A partir del año 2000, del impacto económico y social de la crisis, hubo un proceso de reconfiguración política institucional en la Universidad", recordó Martín López Armengol, exdecano de la facultad de Ciencias Económicas y exvicepresidente de la UNLP, en diálogo con 221Radio, tras ser electo presidente de la UNLP.
El licenciado en Administración, docente y especialista en Marketing habló de su relación con el saliente mandatario, Fernando Tauber, y aseguró que desde que inició su camino en la gestión universitaria nunca sintió que hubiera entre ambos una relación jerárquica, sino una de pares a los que les tocó ocupar roles diferentes. "Yo lo siento así, es natural por otro lado. Para mí trabajar con Fernando es trabajar con un par, y más en una Universidad reformista como es esta. Siempre pienso que trabajo más con referentes que con jefes, que son dos miradas distintas de las bases de poder. Me planto con esta relación de colegas, donde el conocimiento está distribuido entre las personas, entonces nunca me generó conflicto cuando tuve posiciones como decano en la facultad de Económicas: siempre me comuniqué con mis equipos de trabajo con mucha horizontalidad. Y en esta experiencia de gestión lo mismo", planteó.
El exdecano de Ciencias Económicas reveló además que nunca se pensó como presidente de la UNLP hasta tanto comenzó a consolidarse la gestión anterior y a discutirse la sucesión de Tauber.
"Uno va haciendo su carrera y las cosas se van dando, siempre me planteaba escenarios más de mediano plazo. Cuando presentamos la candidatura o cuando la decisión estaba tomada, ya empecé a imaginarte lo que se viene. Pero siempre con mucha tranquilidad y naturalidad, para mi siempre lo más importante fue cumplir la función que ocupo", destacó el flamante titular de la casa de altos estudios platense y destacó además que nunca trabajó pos de su candidatura, sino por el rol que había asumido. "Soy de los que pienso que si cumplis bien y responsablemente tu tarea, las posibilidades van a venir", sintetizó.
En relación a la pandemia, planteó que "caló hondo y en la universidad particularmente". "Desde la salud hasta las relaciones interpersonales, incluso las finalidades básicas de extensión, todo se trastocó. La agenda hubo que cambiarla de un día para el otro literal. Nos agarró el aislamiento en marzo", rememoró Armengol y reveló que le costó adaptarse a las clases virtuales, incluso con casi 30 años de docencia sobre su espalda.

"Hay una pospandemia, estamos volviendo a la presencialidad con entusiasmo y estamos disfrutando de eso y está bien que así sea, pero sería una picardía que la experiencia de virtualización de estos dos años, de amigarnos con la tecnología vinculada al proceso educativo, en colegios, grado y posgrado que se masificó, no sea capitalizada en nada. Hay que tener una articulación, complementos tecnológicos", remarcó sobre la realidad que tuvo que atravesar la Universidad en plena pandemia.
Más allá de las clases virtuales, planteó que "en la docencia deben quedar más instrumentos, aulas virtuales, material interactivo y filmación de clases, etcetera", herramientas que "le dan la posibilidad a muchos chicos y chicas que quizás se les complica la presencialidad".
Volviendo a la política, Armengol destacó que durante la campaña se hizo "un recorrido muy intenso". "Haber pasado las elecciones a marzo obligó a que el 4 de abril saliéramos de recorrida, primero a los cinco colegios y después a facultades y gremios, tratando de conocer a los 270 asambleístas. Por supuesto que las demandas son infinitas y los recursos finitos, pero de eso se trata, de ir generando recursos para tratar de ir satisfaciendo necesidades", indicó.

Los reclamos surgen por ejemplo "desde el gremio de trabajadores nodocentes y docentes, con quienes estuve reunido y acordamos muchos proyectos para avanzar en estos 4 años; algunos otros quedan supeditados a refuerzos presupuestarios, a que salgamos juntos a militar en los distintos organismos, a conseguirlos", destacó el presidente y agregó: "Esto también es un arte de Tauber, que es un recorredor de pasillos y un buscador de fondos permanente". "En el presupuesto universitario, que puede tener más o menos pero generalmente acompaña al proceso inflacionario, no tenés la posibilidad de tener un crecimiento real sino que estás trabajando manteniendo lo que tenés. Muchas de las obras que se ven son a partir de programas especiales, que hay que buscarlos, presentarse, etcétera", remarcó al respecto.
"Con los chicos de la Federación Universitaria de La Plata (FULP) lo mismo, desde el año 2004 empezamos con el comedor universitario, hoy tiene 18 años, cuatro bocas, turno noche con sistema de viandas, miles de chicos por día comiendo en el comedor por 100 pesos la ración, una comida buenísima. Ahora están pidiendo una quinta boca, que se optimice la venta de los tickets y nos comprometimos a hacerlo, a armar una agenda de trabajo a ver si se puede hacer. Los problemas habitacionales que están teniendo chicos y chicas con los alquileres, un gran problema en la ciudad de La Plata", agregó.

El funcionario planteó que las problemáticas locales no pueden estar exentas de ser abordadas por la Universidad. "Yo antes, hace años, participaba de reuniones de la Universidad donde se decía 'es un problema del ciclo anterior'. Pero somos parte de un sistema educativo, somos cuatro subsistemas. Hay que seguir articulando", puntualizó. Y resaltó que "el bienestar estudiantil también forma parte de la agenda: el hecho de que un chico no pueda venir a estudiar porque no puede alquilar, tiene que trabajar o no pueda comer. Me emociona ver a chicos que se reciben y cuentan que pudieron hacerlo gracias al albergue, al comedor o a que la facultad tenía bandas horarias. Podés hacer análisis cuantitativos después, pero eso vale mucho".
El flamante presidente de la Universidad local aseguró que tiene una buena relación con los tres intendentes de las ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada y que "por supuesto la Universidad siempre está a disposición". "Esta es una región que necesita soluciones urgentes y miradas a largo plazo", sostuvo al respecto y advirtió hoy no se piensa dando el salto a la política partidaria: "No me imagino después de la Universidad, estoy pensando en estos 4 años de máximo nivel ejecutivo, trataremos de hacer muy bien este trabajo y lo de después, veremos", cerró.