Un hombre mató a su hijo de un disparo en el pecho, confesó el crimen y será juzgado en los próximos días. Se trata de Guillermo Cuenca, quien cometió el asesinato, admitió haber sido el autor frente a las autoridades y será sentenciado por un jurado popular por el delito de "homicidio agravado por el vínculo".
El hecho ocurrió hace dos años en Mar del Plata, el 4 de junio de 2020, cuando el acusado terminó con la vida de su hijo de 28 años y, al llegar la Policía, dio una escalofriante declaración: "Le disparé porque me tenía cansado".
Todo ocurrió en la casa donde convivía la familia, ubicada sobre la calle Figueroa Alcorta al 2.000 de la ciudad balnearia. El mismo día del crimen, los dos hombres habían tenido una discusión y la esposa de Cuenca fue quien intervino entonces y llamó al 911 para calmar los ánimos, pero la paz solo duró unas pocas horas.
En ese marco, Cuenca y su hijo volvieron a pelearse y el joven optó por irse de la casa. "Si vuelve le voy a pegar un tiro", había advertido el hombre frente a su mujer y también frente a los efectivos. Ella no creyó que hablara en serio, pero cuando la víctima volvió su padre cumplió la amenaza.
Guillermo Cuenca le apuntó a su hijo Diego en el pecho y disparó. El joven fue trasladado en una ambulancia del SAME al Hospital Interzonal, pero murió de un paro cardiorrespiratorio a causa de la gravedad de la herida.
Tras cometer el crimen, el imputado admitió el asesinato pero sostuvo que lo había hecho en el marco de la legítima defensa y se excusó en el supuesto conflicto que arrastraba desde hacía tiempo con el joven que, según indicaron algunos testigos, tenía problemas de consumo de alcohol y otras sustancias.