El Gobierno se reunirá esta semana con representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Unión Industrial Argentina (UIA) para continuar enfrentando la "guerra contra la inflación" que declaró el presidente Alberto Fernández tras haber cerrado el acuerdo con el FMI. Se espera que el eje de la reunión lo manejen los gremios, que buscarán ganarle la pulseada al empresariado por un bono para los trabajadores privados, mientras se estima un dato de inflación del 6% para marzo.
El pasado jueves, en un encuentro realizado sin previo aviso en una semana donde reinó la incertidumbre, el Gobierno, la CGT y la UIA acordaron finalmente "institucionalizar" una mesa tripartita de trabajo. Del mismo participaron los ministros de Economía, Trabajo y Desarrollo Productivo, Martín Guzmán, Claudio Moroni y Matías Kulfas, respectivamente.
Con el objetivo de avanzar en "medidas y coordinar acciones que permitan enfrentar de manera más efectiva el problema de la inflación, en particular en lo atinente al acceso a los bienes y servicios básicos", empresarios, gremialistas y funcionarios acordaron volver a reunirse este próximo martes 5 de abril. Y la mesa podría ampliarse próximamente, incorporando a sectores del comercio, la construcción, el agro y la economía del conocimiento.
El mismo jueves de la reunión, el Gobierno confirmó que ANSES pagará en abril un bono para jubilados que cobren el haber mínimo. El pago, extraordinario, sería de $6.000. El anuncio le abrió la puerta a un reclamo.
Desde el sector sindical presionan ahora para discutir sobre la mesa tripartita la posibilidad de que las empresas afronten un bono a los empleados privados de similares características al que cobrarán los jubilados. El mismo reclamo iría para los empleados públicos: Andrés Rodríguez, que forma parte de la mesa, es además el secretario General del sindicato de estatales, UPCN.
La idea no tendría buena recepción, sin embargo, en el sector empresario, donde reclaman, en cambio, que se analice el eslabón "impositivo" de los precios, sobre todo en los alimentos, y buscar medidas que impliquen rebajas al menos para los salarios de menores ingresos, como por ejemplo la posibilidad de reducir el IVA para un grupo de productos clave.
Un bono buscaría mitigar el impacto de la suba de precios, pero no sería estrictamente una medida para intentar detener la fuerte escalada de precios.
Mientras continúan las discusiones entre Gobierno, sindicatos y empresarios, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informará el Índice de precios al consumidor (IPC) de marzo el próximo miércoles 13 de abril. El propio secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, admitió que "va a dar muy mal".