Con las criptomonedas tomando cada vez más protagonismo, un sector de empresarios argentinos presentó una propuesta para crear el Peso Argentino Digital (PAD) con la mira puesta en alcanzar el déficit cero en el país. Según aseguran desde la fundación Inclusión Productiva, una ONG titularizada por el exvicepresidente del Banco del Chaco, Carlos María de los Santos; la implementación de una moneda virtual emitida desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) traería grandes beneficios.
Según un relevamiento realizado por la organización, la propuesta de un peso digital "convierte en saldos de cuentas bancarias, a los billetes y monedas que se encuentran desperdigados e inutilizados en los bolsillos de los argentinos, los que podrán disponerse por los medios electrónicos que tienen estas instituciones (tarjetas, web, otros)".
"Esta conversión genera importantes beneficios fiscales y financieros, que permitirán lograr crecimiento sostenible y desarrollo inclusivo", aseguraron y añadieron: "Al quedar todos los cobros y pagos grabados en las cuentas bancarias, nadie puede ocultar las operaciones que realiza", por lo que se combatirán "las ventas sin pago de impuestos" y "el empleo 'marginal' sin pago de leyes laborales".
Según la organización, el nuevo sistema permitiría "aumentar la recaudación sin nuevos tributos, obtener superávit fiscal y reducir los impuestos actuales". En términos fiscales, aseguraron, "tener todo el dinero circulante en cuentas bancarias permite duplicar la capacidad crediticia y lograr que las entidades financieras remuneren los depósitos a plazo fijo con una tasa de interés equivalente a la inflación más un porcentaje y presten a tasas de interés menores a la inflación".
La ONG presentó la propuesta a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión Industrial Argentina (UIA) y asegura que con el peso digital se le permitiría al Estado recaudar entre 50 mil y 80 millones de dólares por año.
"(El PAD) implica que todo el efectivo que se encuentra inutilizado y desperdigado en los bolsillos de los argentinos van a los Bancos, lo que permite tener una capacidad crediticia no menor al 50% del PBI (hoy del 20%), que presten a tasas menores a la inflación, remuneren a los plazos fijos con una tasa mayor a la misma y tengan rentabilidad", explicaron.

"Dado que todas las transacciones de cobros-pagos queden registradas en los Bancos y que la AFIP pueda recurrir a esos archivos, se podrán gravar con los correspondientes impuestos todas las operaciones, lo que permite terminar con la evasión fiscal y recaudar más del doble de lo que hoy ingresa", finalizaron.