"Wali" es un experto francotirador oriundo de Canadá que hace dos semanas abandonó a su familia para unirse a la resistencia ucraniana. "No me gusta la idea de dispararle a nadie. Pero cuando llegue el momento de apretar el gatillo, no dudaré", dijo el veterano de dos giras por Afganistán con el 22° Regimiento Real Canadiense al medio británico Daily Mail, en una entrevista telefónica exclusiva.
"Si Putin realmente quiere Kiev, tendrá que pagar un alto precio. Nadie quiere a los rusos aquí y todos resistirán. El daño que les podemos hacer será una locura. Perderán tantas vidas que se convertirán en otro Stalingrado", amenazó el hombre, cuya verdadera identidad mantiene en secreto para evitar posibles represalias del gobierno ruso sobre sus seres queridos en Quebec.
Esperando en "una ubicación estratégica" en Kiev, Wali -que en Canadá ejerce como programador- cree que tiene una ventaja única sobre las fuerzas que responden a Vladimir Putin. “Esta es una gran ciudad urbanizada, no un pueblo. Mirando desde donde estoy ahora puedo ver tantas estructuras y edificios desde donde disparar, tantos lugares para esconder armas y lanzar emboscadas. No sabrán qué los ha golpeado”, añadió.
Wali asegura haber perfeccionado su puntería durante 12 años en el ejército canadiense, y alcanzó la fama tras una breve entrevista que le concedió a la Canadian Broadcasting Corporation (CBC) en la que fue calificado como el “francotirador más letal del mundo”, volviéndose viral.

Su reputación le ganó la confianza de los comandantes ucranianos, que presuntamente le regalaron un rifle de francotirador .338 para la defensa de Kiev. “Si eso es lo que quieren creer, entonces no es algo malo. La gente necesita este tipo de historias en una guerra, es un impulso para la moral”, admitió.
Aun así reconoció que prefiere no ser el centro de atención: “Soy un buen francotirador, sí, pero no merezco tanta prensa. No quiero restarle valor a los otros soldados aquí”, cerró.