Desde 1971 a la actualidad los investigadores identificaron 45 especies de coronavirus. Uno de ellos es el NeoCoV, que afecta a los murciélagos y por el momento aclararon que no se ha transmitido en seres humanos. "Cualquier infección de humanos con este virus es pura especulación y no puede predecirse en base a los datos disponibles", manifestaron.
Según explicaron, el NeoCoV es un coronavirus que infecta a una especie específica de murciélagos y que se considera el pariente más cercano al coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). Fue descrito incluso antes del coronavirus que causa el COVID-19. Fue estudiado por los científicos desde al menos el año 2013. Cabe señalar que remarcaron que no es una variante del coronavirus que causa la enfermedad COVID-19.
"Hasta ahora, no hay evidencia de que el NeoCoV haya infectado a los humanos o a otros animales que no sean murciélagos. Además, los datos actualmente disponibles indican que el NeoCoV no puede infectar a los humanos", dijo a la agencia internacional de noticias Reuters Manuela Zingl, de Charité - Universitätsmedizin de Berlín, que forma parte de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Berlín y la Universidad Humboldt de Berlín.
Lo cierto es que en 2014 científicos del Centro Médico de la Universidad de Bonn en Alemania, el Museo de Ciencias Naturales de Durban, la Universidad de Stellenbosch y la Universidad de KwaZulu Natal en Sudáfrica determinaron la secuencia genómica completa de NeoCov. Es un coronavirus que fue encontrado en material fecal obtenido de un murciélago sudafricano Neoromicia capensis.
Los científicos descubrieron que el 85% del genoma de NeoCoV era idéntico a nivel de nucleótidos al MERS-CoV, un virus que fue transmitido a los seres humanos desde los camellos dromedarios. Se sabe que el MERS-CoV ha causado 858 muertes en 27 países desde 2012, una tasa de mortalidad del 35% según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El 25 de enero pasado, científicos de la Academia China de Ciencias y la Universidad de Wuhan dieron a conocer un estudio que aún no pasó la revisión de pares en el servidor de preimpresión de biología bioRxiv. Según el estudio, para entrar en las células humanas, el MERS-CoV utiliza un receptor llamado Dipeptidyl peptidase-4 (DPP4). A pesar de la gran similitud entre el MERS-CoV y el NeoCov, el receptor utilizado por este último para entrar en las células de los murciélagos había sido un enigma hasta ahora.
Los investigadores chinos descubrieron que NeoCoV puede entrar en las células de los murciélagos a través de su receptor ACE2. Los humanos también tienen un receptor ACE2 (hACE2) que interactúa con virus como el SARS-CoV-2, que es el virus que causa la enfermedad COVID-19. El estudio indicó que el virus no puede interactuar con dicho receptor hACE2 humano y por ello no puede infectar a los humanos, pero los investigadores advirtieron que "los eventos de propagación de este grupo de virus deben ser vigilados de cerca" en caso de que se produzca una mutación que permita a NeoCov interactuar con el receptor hACE2 humano.
Es importante tener en cuenta que este no es un nuevo coronavirus altamente transmisible que pueda matar a 1 de cada 3 humanos. Por el momento, el artículo de los investigadores chinos describió la forma en que NeoCoV infecta a una especie de murciélagos en Sudáfrica y la necesidad de observar cualquier posible contagio a los humanos.
La investigación sobre coronavirus y murciélagos no descansa. En octubre pasado, se habían conocido los detalles sobre el hallazgo de tres virus en murciélagos de Laos que son más similares al SARS-CoV-2 que cualquier otro virus conocido. Laos es un estado situado en el interior de la península de Indochina, en el Sudeste Asiático. Limita con Birmania y China al noroeste, Vietnam al este, Camboya al sureste, y Tailandia al oeste y suroeste.